<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955</id><updated>2011-10-27T15:56:46.104+01:00</updated><title type='text'>Europa: camino de casa</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-4309634964848765507</id><published>2007-10-01T00:56:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:01.267Z</updated><title type='text'>Epílogo: Mirar la vida</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Chorrillo, 1 de octubre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mirar la vida, atender a las telarañas del cerebro, como decía Thoreau, pasar el plumero sobre su moblaje mientras la brisa riza las aguas del lago. Hacer limpieza en el mágico interior de la cabaña junto al lago, entretenerse con el jolgorio de los pájaros y dejar pasar las estaciones. Este era el punto de partida hace un rato antes de terminar de ver &lt;i style=""&gt;Campanadas a medianoche, &lt;/i&gt;de Orson Wells; pero tras la actuación de Wells y las siempre amedrentadoras palabras de Shakespeare, apenas cabe otra cosa que marcharse a la cama y dejar las ganas de escribir para otro momento. Shakespeare deja todo tan pequeño a su alrededor, nos convierte tan en miserables y pretensiosos gusanos que más que estimarle por su arte deberíamos odiarle por hacernos sentirnos tan pequeños y mediocres. Interrumpir la escritura con textos de esta magnitud evidentemente es un error que inhibe una parte importante del propio discurso, obligándonos a revisar de arriba a abajo la pobreza de lo poco que uno es capaz de escribir. De todos modos la noche es hermosa y el grigrí de los grillos y la oscuridad que viene de parcela, asalvajada y descuidada, y más hermosa por tanto, animan a escribir algunas líneas antes de irse a la cama.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a style="color: rgb(0, 0, 0);" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RwA4l5S2knI/AAAAAAAAHTs/-uQMGKeF1bU/s1600-h/India2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RwA4l5S2knI/AAAAAAAAHTs/-uQMGKeF1bU/s400/India2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116151400379093618" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Una amiga mía que me odia -eso dice ella- (aunque de hacer caso a aquello que leí no recientemente en algún lugar: &lt;i style=""&gt;You can’t hate somebody&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;so violently unless a part of you also loves it, &lt;/i&gt;podría pensarse otra cosa), y a la que yo estimo mucho más de lo que ella se piensa, me escribe no hace mucho para decirme que soy un enamorado de mí mismo (y para no quedarse corta, añade que soy prepotente, creído y sobrado). Así que aunque la noche sea hermosa y propicia a la soledad y la escritura, después de la película y de estas últimas palabras poco parece que vaya a poder quedar de mi autoestima para poder alargar la noche con un poco de escritura, esa pequeña debilidad que a veces le ayuda a uno a estar no sólo más despierto, sino a llevar adelante tanto los malos momentos como la presión de los buenos que pugnan por expresarse a través de la escritura. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mi último post, el que daba por finalizado el viaje, terminó de una manera tan abrupta y breve que me dejó el mal sabor de boca de cosa inconclusa; un larguísimo peregrinar por el mundo no podía terminar así, me decía; pero es que no encontraba ánimo tampoco para otra cosa. De golpe me sentí en otra dimensión; lo que preveía sucedió; ahora sería diferente, tendría que esperar para volver a retomar algún tema. Y así, hoy, después de mi vuelta a mis hábitos de hamaca tras la comida, hice lo que tantas y tantas veces: nada. Funciona en ocasiones; el simple hecho de mirar la vida desde lo alto de la hamaca, sin otra pretensión que contemplarla, trae calor al cuerpo, alivia las penas o pone a mi ánimo en disposición de hacer algo productivo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La verdad es que es una pena no dedicar tiempo suficiente a mirar &lt;st1:personname productid="la vida. Miramos" st="on"&gt;la vida. Miramos&lt;/st1:personname&gt; el campo, el paisaje que atravesamos, un atardecer, el mar, el periódico, la gente, pero quizás no miramos con tanta atención y gratuidad la propia vida. Yo últimamente tengo inclinación a mirar la vida desde que despierto hasta que me acuesto. Y según pasan los años esto parece querer ocurrir con mayor frecuencia. Alan Watts prefiere el término contemplación al de meditación para esos estados en que mediante la anulación de los pensamientos interpelativos intentamos acercarnos a la realidad por una vía más intuitiva; un término que hace justicia al hecho de mirar la realidad, el mundo, como si se tratara de nubes de verano moviéndose sobre el horizonte; pura contemplación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a style="color: rgb(0, 0, 0);" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RwA4lJS2kmI/AAAAAAAAHTk/Elu3ncs7u5c/s1600-h/India1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RwA4lJS2kmI/AAAAAAAAHTk/Elu3ncs7u5c/s400/India1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116151387494191714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mirar las piezas de ajedrez repartidas por el tablero después de algún tiempo de comenzada la partida, puede ser un acto de reflexión sobre la evolución del juego, así como de las posibilidades de triunfo que cada contrincantes puede tener. Un ejercicio de análisis del que los expertos sabrán hacer uso para conducir a buen fin el juego. Con las cosas de la vida podemos hacer algo parecido; conviene hacerlo; sin embargo la complejidad puede ser tal como para hacer imposible tener en cuenta un número suficiente de aspectos, aparte de que en el juego estén interviniendo constantemente un enorme número de piezas de las que o desconocemos su existencia o no sabemos el modo o la importancia en que éstas participan en ese inmenso tablero que se juega en nuestro cerebro. La complejidad, la numerosas instancias en juego, el color de la emociones y los sentimientos, las expectativas, esos cofrades que aparecen omnipresentes en el paisaje: la muerte, el amor, el tránsito del tiempo, hace enrevesado llegar a conclusiones prácticas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Qué haré mañana?, me digo, ¿habré realmente de dedicar tiempo a leer, por ejemplo, el periódico?, ¿volveré a éstas o las otras actividades abandonadas allá en el punto en que emprendí un largo viaje? ¿En qué ha de consistir vivir ahora, tras este largo semestre, cuando el tiempo, la práctica totalidad del día está a tu disposición? Una encrucijada que sirve de ejemplo para recordarnos que ante la ausencia de sentido de la vida, no siempre los caminos son fáciles o evidentes. Shakespeare pintó algunas de las pasiones humanas con una fuerza tal de hacernos creer que esas pasiones eran la sustancia entera de la vida, Ricardo III, Enrique IV, el príncipe de Gales de la película de Wells, Mackbel, Yago, pero no, estas realidades expresan sólo una parte importante del todo, la que anima las comedias y las tragedias; no necesariamente la pasión del poder, el dinero y la gloria son o deben ser la sustancia de &lt;st1:personname productid="la vida. Si" st="on"&gt;la vida. Si&lt;/st1:personname&gt;, además, junto a eso nos deshacemos de los dioses y de la necesidad de ganar un paraíso, el mundo se sigue simplificando, andamos cercano el abismo. Y si no tienes que trabajar para ganar un salario, quizás estemos rodando hacia un peligro mayor... ¿Hacia donde? Para algunos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;  hacia el vacío del aburrimiento letal, para otros quizás hacia el descubrimiento de eso que podemos llamar mirar la vida, un gozo permanente que puede consistir en hacer absolutamente nada que no sea otra cosa que vivir y contemplar tu vida y lo que te rodea, eso que mi querida amiga estima como tan maligno y digno de reprobación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mirar &lt;st1:personname productid="la vida. Todos" st="on"&gt;la vida. Todos&lt;/st1:personname&gt; sabemos lo que es eso y conocemos que no bastaría nombrar un centenar de aspectos o circunstancias que pueden hacer referencia a ella, porque la vida lo es todo. La vida personal, naturalmente, no la de los periódicos, ni eso que llamamos la biografía de cada uno. Despertar y no salir pitando hacia el cuarto de baño, el desayuno, el cepillo de dientes, las obligaciones de cada día; despertar y quedar balanceándose en la mañana haciéndole compañía a las sensaciones que abren también los ojos con el nuevo día, dejarles espacio para manifestarse, para del brazo con los recuerdos, con las personas o las circunstancias que nos visitan, salir a pasear la mañana antes de que llegue la hora del desayuno. &lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hablo simplemente en voz alta y tan metafóricamente como se quiera. También me pregunto si será buena tanta holganza, que parece holganza; si uno debe realmente estar siempre rodeado de actividad, o si por el contrario debe dar rienda suelta a esta reiterada recurrencia a la contemplación que aparece de tanto en tanto en mi paisaje diario. Y recuerdo a los viejos de Azorín contemplando desde la baranda el campo, a aquellos cientos de hombres que cada mañana aparecen sentados en posición loto en las gradas de Varanasi junto a las aguas parsimoniosas del Ganges, haciendo nada, contemplando acaso la corriente del gran río, mecidos por el hálito de aquellos dioses milenarios tan controvertidos y primitivos. La primera vez que asistí a aquel espectáculo desde el centro del gran río, la barca en la que iba se mecía blandamente sobre la gran estela que el sol tendía al amanecer sobre el Ganges. Junto a la hoguera que lavaba con sus llamas el cadáver de un anciano, otros hombres meditaban de cara al sol con los ojos cerrados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 2.25pt; text-indent: 26.95pt; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mirar &lt;st1:personname productid="la vida. Aquella" st="on"&gt;la vida. Aquella&lt;/st1:personname&gt; gente miraba la existencia a su manera, y lo hacían frente al paso del gran río, la mejor metáfora de la vida que se ha inventado. Un epílogo para un largo viaje y quizás una de las mejores enseñanzas que cabe sacar de un largo periplo por el mundo. La vida y el mundo como espectáculo, como hecho observable, como materia de contemplación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-4309634964848765507?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/4309634964848765507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=4309634964848765507' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4309634964848765507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4309634964848765507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/10/eplogo-mirar-la-vida.html' title='Epílogo: Mirar la vida'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RwA4l5S2knI/AAAAAAAAHTs/-uQMGKeF1bU/s72-c/India2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-1474059877656294450</id><published>2007-09-28T23:05:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:01.542Z</updated><title type='text'>Fin de viaje</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rv6e05S2klI/AAAAAAAAHTc/dHWWdXQM39s/s1600-h/Portada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rv6e05S2klI/AAAAAAAAHTc/dHWWdXQM39s/s400/Portada.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5115700858309743186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;

&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Mi viaje ha terminado. A última hora me sentí muy cansado, afuera llovía intensamente mientras mi autobús daba vueltas por las montañas camino de Tirana. Ya tuve un ramalazo similar la pasada semana. Este fue más fuerte. Así que regreso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;A otra cosa ahora. Quizás tenga que librarme un poco del peso diario de esta escritura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Hoy fue la dicha de despertarme en mi casa, acaso uno de los mejores regalos de mi viaje, éste en el que todos estamos desde que nacemos. Amanecí entre cantos de pájaros que me daban los buenos días desde las ramas de los árboles de nuestra parcela. Sí, quiero creer que es un día más de viaje, el deseo de querer estar dentro de esa inquietud de mirar a mi alrededor como si el mundo fuera algo nuevo todos los días, un mundo que existía ayer pero en el que hoy tengo que volver a redescubrir ese algo que suscita mi emoción, que deja mi ánimo a la expectativa de un día de comienza. Seguiré, imagino, trabajando más adelante en los otros blogs, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pies de foto &lt;/span&gt;especialmente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Gracias a todos los que habéis seguido mi viaje a través de estos blogs.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;..&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 1cm; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.
&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-1474059877656294450?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/1474059877656294450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=1474059877656294450' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/1474059877656294450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/1474059877656294450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/fin-de-viaje.html' title='Fin de viaje'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rv6e05S2klI/AAAAAAAAHTc/dHWWdXQM39s/s72-c/Portada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-3211199768290329427</id><published>2007-09-25T19:04:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:02.668Z</updated><title type='text'>Tierra de vampiros</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;




&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;Gjirokaster (Albania), 24 de septiembre &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img id="m6oi" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 420.8px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_188gvxtswfw" /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvpjzZS2j6I/AAAAAAAAHNA/7WxScQSh0pU/s1600-h/Img_1550.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvpjzZS2j6I/AAAAAAAAHNA/7WxScQSh0pU/s400/Img_1550.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114510061447057314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;Vine a esta ciudad porque prometía, según la guía, ser tierra de vampiros y seres similares, pero me parece que en tanto la niebla y el tétrico andamiaje de invierno a que nos tiene acostumbrados las películas de terror, no haga acto de presencia, esto no va a adquirir la credibilidad debida. La verdad es que lo que buscaba eran los rastros de las películas de Dreyer, Vampyr, de los años treinta, y la de Wegener, &lt;i&gt;El Golem, &lt;/i&gt;de 1915 que vi el pasado invierno cuando empecé a aproximarme a la historia del cine; aquel terrorífico castillo entre las montañas que habitaba un ser de negro y estirado de aspecto inquietante. O acaso alguna escena de aquella otra película de Polansky, &lt;i&gt;Búscame ese vampiro&lt;/i&gt;, creo que se titulaba. Y espero no estar muy despistado, que uno lo es y mucho... pues ¿no pillaba por aquí la Transilvania? ¿o acaso aquello anda más al norte, por Rumanía? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0pS2j-I/AAAAAAAAHNg/NfzYVDg5xhg/s1600-h/Img_1613.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0pS2j-I/AAAAAAAAHNg/NfzYVDg5xhg/s400/Img_1613.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114510082921893858" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;De todos modos espero no necesitar las ristras de ajos para lo que me queda del viaje por estas montañas. Está claro que no siempre llueve cuando quieres; porque hoy no querría este calor todavía de verano, que lo que hoy necesitaría serían nubarrones y nieblas bajas con que poder alimentar mi cámara que busca en los paisajes que atravieso ahora los rastros de alguna lectura o película. Una tarea complicada esa la de que el tiempo y las estaciones bailen al ritmo de la batuta que tú les marques; por ello, esos días de más adelante, en que me he prometido, como &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;Quique, cruzar el Adriático en barco, para llegar a Venecia y tratar así de recuperar el clímax que vivía &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Aschenbach&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;, el personaje de Visconti, en &lt;i&gt;Muerte en Veneci, &lt;/i&gt; intentaré que sean ya días de otoño pleno. Todos mis viajes a Venecia fueron viajes de verano; muchos y siempre llenos de sorpresas y de bellos rincones, especialmente uno que derivó, tras vaciar alguna botella de la excelente biblioteca de nuestro amigo Bertino de Brescia (biblioteca, eso decía él), en una fiesta de la que cuando despertamos en el aparcamiento antiguo, entonces un prado, nuestros entonces&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt; churumbeles nos miraban con ojos de asombro (cosas que tampoco ellos recordarán de nuestros largos viajes veraniegos; ¿a que no, Gorda?); siempre, y en esas circunstancias más, Venecia un paraíso de fachadas para mi cámara. En esta ocasión será otoño y trataré de llegar a ella viendo asomarse en la lejanía, sobre un mar cargado de nostalgia, la ciudad que pinté, sin conocerla así, en mi novela &lt;i&gt;Verano. &lt;/i&gt;Precisamente mi personaje de entonces, Berta, que se había largado con un novio ocasional a aquella ciudad, decide su vuelta a Madrid en medio de un aguacero mientras busca cobijo a la altura del puente de Rialto. Carajo, se fue la luz. Advertían en la guía de hospedarse en hoteles con generadores, pero lo olvidé. A seguir con el boli, toca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div id="s3q6" style="padding: 1em 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img style="width: 640px; height: 243.659px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_189dbxqh5cs" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial Narrow;font-size:100%;"  &gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Las ciudades, como todas las cosas, hay que conocerlas en su salsa, y de la misma manera que en el contrato con su productora, Buster Keaton se comprometía a no reír en público, según cuenta Ramán Gubern, las ciudades que visitamos deberían estar prontas a presentarse ante nosotros de acuerdo a la imagen que guardamos de ellas: niebla londinense, claro está, en la ciudad inglesa para que perfil de los personajes, de &lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Sheerlock Holmes, a&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;sí como para su pipa y su gorro de paño a cuadros; mañana de amanecer frío cargado de expectativas para la Venecia de Visconti; tarde de sol y palomas blancas para el Sacré Coeur de París; sol de final de tarde también en el Bósforo que dibuje en el cielo los minaretes de la Gran Mezquita Azul sobre el cielo, en Estambul... Mucho pedir, claro.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpjz5S2j7I/AAAAAAAAHNI/XAH98t7is9c/s1600-h/Img_1563.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpjz5S2j7I/AAAAAAAAHNI/XAH98t7is9c/s400/Img_1563.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114510070036991922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;Así que aquí, en lugar de sonidos de cadenas y chirriar de puertas en la noche, lo que hay, sí, es el prosaico y molesto sonido de los cláxones y motores entrando por el ventanal de mi habitación. Soñamos con algunos lugares, pero acostumbramos a vestirlos excesivamente adaptados a nuestros gustos, aunque a veces el encuentro, como les sucedió a Rosa y a Guille cuando aterrizaron en Nueva York este verano, todo fuera un cumplido encuentro con el cine, con el jazz, con la pintura, que ellos habían esperado. De todos modos, esa dichosa costumbre universal de adornar el pasado, las expectativas, los paisajes, y, donde simplemente había esforzados guerreros, pintar héroes y semidioses; o donde sólo había un pellejo de borrego, inventar un Vellocinio de Oro que lleve a los Argonautas a emprender viajes sin cuento; o un El Dorado... o simplemente ciudades, que pasan por la pátina de oro de una tarde excepcional y que un fotógrafo afortunado recogió para servir de golosina a los posibles visitantes, no está tampoco mal; ayuda a nuestras ganas de viajar. Y no es que la realidad sea siempre más prosaica que la imaginación, que muchas veces la realidad supera con creces a lo imaginado, sino que tendemos a recordar y reproducir de los espacios y la vida selectivamente de acuerdo con nuestros gustos y expectativas. Pero como ocurre, además, según algunos, que las cosas suceden en la medida de la fuerza de nuestro deseo, de la misma manera que no está enfermo más que el que quiere (y ojalá fuera cierto.... que ahí andamos todos tratando de creérnoslo), quién sabe si esta misma tarde las bajas presiones no hacen una visita a la zona y montan con sus lluvias un panorama adecuado para mi paseo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="font-family:Arial Narrow;"&gt;Después me di una vuelta al final de la tarde y sí, allí arriba podrían habitar los vampiros, casas de piedra en los altos -descendientes de turcos y cristiano y un vejete que quiso charlar conmigo chapurreando su italiano-, y sobre ellas, dominando la colina, la sombra de un antiguo castillo en cuyo interior se movían sospechosas las sombras. Lo recorrí en silencio. Esto sí se parecía al escenario de la película de Dreyer. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial Narrow;font-size:100%;"  &gt;Después fue bajar apaciblemente por las empinadas calles de piedra recogiendo alguna instantánea. Y más abajo comprobar cómo la antigua tradición turca de charlar sentados con los otros junto a una bebida, se cumplía aquí generosamente, igual que se cumplía en las tierras helénicas, también aquellos buenos frecuentadores de bares cuando la penumbra empieza a adueñarse ya de la ciudad. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0JS2j8I/AAAAAAAAHNQ/EG3ZnZs2RPo/s1600-h/Img_1572.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0JS2j8I/AAAAAAAAHNQ/EG3ZnZs2RPo/s800/Img_1572.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114510074331959234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0ZS2j9I/AAAAAAAAHNY/AbpjeKCnxoA/s1600-h/Img_1593.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rvpj0ZS2j9I/AAAAAAAAHNY/AbpjeKCnxoA/s800/Img_1593.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114510078626926546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-3211199768290329427?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/3211199768290329427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=3211199768290329427' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/3211199768290329427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/3211199768290329427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/gjirokaster-albania-24-de-septiembre.html' title='Tierra de vampiros'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvpjzZS2j6I/AAAAAAAAHNA/7WxScQSh0pU/s72-c/Img_1550.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-4948923132707152905</id><published>2007-09-24T17:53:00.001+01:00</published><updated>2010-02-14T20:48:43.645Z</updated><title type='text'>Ese manto de armiño</title><content type='html'>&lt;div class="MsoBodyText"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Saranda (Albania), 24 de septiembre&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="lg-h" style="padding: 1em 0pt; text-align: center;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Sobre el puente del Drina (Ivo Andric), puente de piedra de construcción otomana, pasan los años en forma de siglos ya, se ciernen sobre él las inundaciones de los malos tiempos, cuando el invierno bruscamente recoge las aguas de la montañas en abundante cantidad y las encauza por donde puede, y entonces los pueblos, los sembrados, los almacenes de grano, todo, queda sepultado por las aguas, incluido el propio puente que sólo deja ver la parte alta de sus arcos; ve pasar sobre su sólida construcción los ejércitos de uno y otro signo, las distintas creencias, judíos, musulmanes, cristianos, ortodoxos; el acecho de los levantamientos bosnios contra la dominación turca; incluso en la última década los aviones del imperio del Oeste, americanos e ingleses, convertidos en salvadores del mundo, se abalanzan sobre la región de la misma manera que lo hicieron los ejércitos de los sultanes siglos atrás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div id="lg-h" style="padding: 1em 0pt; text-align: center;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_1867rphqppp" style="height: 363.733px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Habré de acercarme a ver el puente. Después de que atraviese Montenegro. Quisiera ver el polvo, ese manto de armiño que ha de cubrir sus sillares...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Ese manto de armiño que cubre los objetos,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;ingrávida ceniza migratoria&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;aventada a las cuatro esquinas del planeta,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;ese leve tumulto de partículas &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;que tiembla en las aristas de la luz,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;serrín que precipita lo que existe,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;               es uno de los modos enigmáticos&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;con que se muestra el tiempo a nuestro asombro&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;...&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;mota de eternidad que se aposenta&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;sobre el vuelo del aire y perpetúa &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;su caricia en el mundo más remoto,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;               porque nada se pierde ni malgasta,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;sólo este torbellino nos cambia de lugar,&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;bagatelas errantes, &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;                           bagatagelas.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: right; text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;(Carlos Marzal, &lt;i&gt;Metales pesados&lt;/i&gt;)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="k7pa" style="padding: 1em 0pt; text-align: center;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_179fw9s6pct" style="height: 426.667px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Ayer visité las ruinas de Butrint, el manto de armiño que cubría sus sillares, el teatro, el baptisterio, la basílica, los restos del acueducto, la acrópolis, el alcázar que mandara construir Ali Pasha, el Napoleón Musulmán, en lo alto de la colina. Más de dos mil quinientos años de historia en el reducido espacio de una península de unos pocos kilómetros cuadrados. Un espacio que satisface tanto las necesidades de los amantes de paseos por la naturaleza como la de aquellos interesados en los asuntos de la historia. Siguiendo la línea de la tradición homérica la ciudad fue fundada por Helenus, el hijo de Priamo, tras la caída de Troya, en torno al siglo XIII a.C.; después la visitaría Eneas de camino para Italia. Los primeros restos arqueológicos son del siglo VIII a.C. La zona vivió el esplendor romano cuando César y Augusto crearon aquí una rica colonia a la que se accedía por un largo puente de piedra sobre el que se levantaba también un acueducto; sufre el acoso posterior de los vándalos, enfrentamientos entre normandos y Bizancio, Venecia, los turcos, se convierte en una aldea de pescadores y en el siglo XIX vuelve a ver mejores tiempos con Ali Pasha. Pretigia el lugar las visitas de Lord Byron y Gerald Durrel, que narra algunos hechos en &lt;i&gt;Mi familia y otros animales&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Y así todo, desde el puente sobre el Drina, a Butrint; de Borobudur en Java, al Gran Zimbabwe, a las ruinas de toda Grecia; una obviedad sobre la que es difícil pronunciarse de puro manoseada que está, pero que de vez en cuando cae sobre el viajero con una fuerza que los versos de Carlos Marzal en esta ocasión terminan por poner en el lugar que corresponde, hoy a esa parte importante de nuestra afanosidad, por el sencillo método de ponernos delante de las narices la escueta realidad del tránsito del tiempo, que suena siempre a aquella cantinela de las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;img height="426" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_181ck7rjjhp" width="638" /&gt;&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Vivimos como si fuéramos a hacerlo eternamente; acumulando como si el resultado de nuestra acumulación fuera a acompañarnos indefinidamente después de que la barca de la muerte venga a buscarnos para darnos un paseo por un infinito similar al de las arenas del desierto. El esplendor de Butrint en la época romana debía de ser muy superior a esta ciudad próxima de hoy, Saranda; ni mejores ni peores tiempos, acaso. El espacio personal y social que los habitantes son capaces de encontrar en las rendijas del tiempo que les ha tocado vivir. La tierra queda sembrada de nostalgias, de delirios de grandeza, de locura, de amor... y es hermoso recorrerla y leer el paisaje urbano y agrícola como si éstos fueran un libro en donde el tiempo va escribiendo uno a uno cada renglón de su escritura. El suelo albanés, tras la dictadura de Hoxha, quedó sembrado con más de setecientos mil bunkers, que por su carácter indestructible, hormigón y hierro como para dar de comer a un regimiento, jalonan el paisaje dando a éste la pizca de ironía que el tiempo inevitablemente viene a poner en las cosas, ese manto de armiño que se posa sobre él y las cosas y que nos habla de lo efímero de nuestro ser: bagatelas errantes, bagatelas. La gente ahora no sabe qué hacer con ellos, esos mamotretos de cemento y hierro, de los que tanto abundaban también en España hace medio siglo; los pintan, los llenan de plantas... y la última generación de jóvenes encuentra en su oscuro interior un lugar donde perder de la virginidad, hacer el amor alejado de la mirada de los curiosos. Todo un símbolo, acaso, convertir un bunker en un nido de amor. Una sabiduría que habla excelentemente de nuestra capacidad para reciclar los continentes dándoles una función más acorde con nuestra necesidad de felicidad. &lt;/span&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="b.jz" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;
&lt;div id="n0y2" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_182f79b4wcz" style="height: 329.6px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;span lang="ES" style="color: black;"&gt;Tanto el puente sobre el Drina, como Butrint, como este paisaje de Saranda lleno de esqueletos de hormigón abandonados, que es esta ciudad, y que quizás nunca lleguen a concretarse en viviendas o en edificios terminados, son hoy, como casi todas las cosas, una metáfora de la vida. Si viviéramos como los huiliches de la isla de Chiloé, en Chile, que levantan sus casas para que duren no más de una década, periodo al final del cual se construyen otra más allá donde puedan seguir cortando más leña para el invierno; o si hubiéramos vivido como los nómadas, recolectando y buscando la caza siempre en un lugar al otro lado de las montañas, no habríamos construido este hermoso mundo que habitamos, no tendríamos el esplendor de nuestra cultura, etc., así que no es posible caer en la simplicidad de predicar simplemente una vida sencilla, que aunque tantas cosas positivas puede traer también, no habría conseguido lo que, pensando la vida como una eternidad, provoca en el hombre el deseo de la creación de obras que le superan mucho más allá de donde dura su existencia. Por ello es necesario que al menos una parte importante de la humanidad viva como si fuera a existir eternamente; esa ambición, aparte de dar salida a requerimientos internos, hace posible que el efecto acumulativo de la creatividad y la cultura, dé lugar a una civilización que puede tener los años tan contados como el puente sobre el Drina o la ciudad de Butrint, pero que es capaz de encontrar una motivación para seguir viviendo. Sólo que de vez en cuando es bueno recordarse a uno mismo que ese manto de armiño que cubre los objetos, una bagatela en definitiva, nosotros mismos en el tiempo, son el enigmático modo en que el tiempo, no mucho, nos hace ver la ligereza de la vida.
&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div id="w_qq" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_183dvwtc8dt" style="height: 426.667px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="d57a" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_184cjhjgvhm" style="height: 426.667px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div id="z-wo" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;
&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_185d28qn6cq" style="height: 426.667px; width: 640px;" /&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-4948923132707152905?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4948923132707152905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4948923132707152905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/saranda-albania-24-de-septiembre-sobre.html' title='Ese manto de armiño'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-2991769223545890289</id><published>2007-09-22T17:46:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T19:34:22.564+01:00</updated><title type='text'>Nos han robado la vida</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;p&gt;Saranda (Albania), 22 de septiembre&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(Todas las imagenes a excepcion de la segunda pertenecen a Corfu, en Grecia)&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;div id="wjsb" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Carta a mi family:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;p&gt;Hoy desde mi cama se ve el mar. Saranda, al sur de Albania. Una novedad muy agradable desde mi acostumbrado despelote de después de la comida, que no le cupo en mucho tiempo tanta gracia; esos hábitos de vagar en la penumbra de la cabaña hasta que el atardecer venía a tirarme de la hamaca y a quitarme el libro de las manos; o en otros muchos lugares del mundo hasta que los ojos me hacían chiribitas y tenía entonces que dar un paseo por el lugar que cupiera en ese instante, el jolgorio de la muchedumbre hindú, la negritud de alguna ciudad de África, o la hospitalidad de un paseo junto al mar en la isla de Java o Borneo. Hoy no, hoy está el mar, el espléndido mar frente a mí, la lejana línea de la costa que, allá, unos kilómetros delante de mí tuerce como la punta de enorme ancla (algo menos poético que aquello de la curva de ballesta del río Duero... pero es que don Manuel era don Manuel) para desvanecerse en las aguas del Adriático, que en este instante lucen una luminosa estela que campanillea sobre el agua.&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;Corfu&lt;/p&gt;&lt;div id="x6ru" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_171xjjkf4dn" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;Saraban (Albania)&lt;/p&gt;&lt;div id="w8we" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_1729jknn2ch" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Me tenéis que perdonar, pero vuelve a sucederme; el otro día empecé una carta para Guille y según rodaba ésta terminó convirtiéndose también en unas líneas para mi blog; y hoy me parece que sucede otro tanto de lo mismo. ¿Sabéis que pasa?, que lo que va apareciendo ahí es un poco desde hace tiempo el testimonio de que existo, pienso pero el pensamiento no se desvanece al cabo de unos minutos, sino que toma forma y queda ahí, de cuerpo presente; en cierto modo da testimonio de mis días, te levantas por la mañana y miras el día anterior y dices: jo, pues no está mal; vamos que se confunde lo que escribo con lo que vivo, y más, lo que escribo tiene más posibilidades de durabilidad que lo que sólo pienso, que se me olvida al cabo de un rato. Y no es que busque perdurabilidad, polvo eres, etc., sino que el juguete de la vida se amplía, no sólo en lo que tienes delante sino en lo que vas fabricando día a día, a veces ideas que son ambiguas y que en el hecho de rodearlas con el trazo del boli, se hacen más presentes, de perfiles más nítidos; hay quien se pasa muchas horas mirando la tele o contemplando en el periódico la alineación de su equipo preferido para el partido del domingo, y otros, como me sucede a mí, que gustan remirar el trayecto de sus pensamientos en la escritura. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es interesante eso de que existimos en lo que hacemos. A Guille, cuando de tanto en tanto le leo en antiguas correspondencias (me traje todas y ojeo últimamente algo de la de Asia del año noventa y nueve), existe en sus especulaciones sobre el arte y la lengua, en su mucho merodear por la música y la literatura; Mario existirá siempre en su letárgico encuentro con los libros y los exámenes, aunque en mucha mejor medida en su entusiasmo y su encuentro con los elementos, allá en las alturas de Valdemanco; Lucía existirá igualmente, aunque de vez en cuando el ánimo le haya andado un poco bajo, en ese montón de experiencias que de la mano de su Quique va teniendo, y en lo mucho que me seguiré metiendo siempre con ella.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="tyvr" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_173dk54v2hq" /&gt;Y si no me creéis que estas cosas sean ciertas no tengo más que sacar a colación a un brillante ilustrado que me hacía compañía últimamente, el señor Montaigne (al que por cierto le robé el otro día una cita asignándosela a Pamuk, esa mujer que gritaba alabando a Dios porque había sido saciada sin cometer pecado. El que tiene boca...), que se extendía largamente en algún lugar (no recuerdo dónde) sobre esa idea de que existimos en nuestros actos, de donde se deduce que si existimos en lo que hacemos con más razón habremos de existir, digo yo, en las palabras impresas como resultado de nuestros actos; que así hasta un futuro nieto lector podría un día interesarse por las elucubraciones de un abuelo (&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=";font-family:Wingdings;font-size:100%;"  &gt;J&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;)&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;un poco loco&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;p&gt;Hasta aquí tres párrafos de proemio; no está mal; primero para justificar que no os escriba directamente y que en su lugar os haga llegar estas líneas, y segundo para deciros a dónde he ido a parar hoy y lo bien que se está viviendo la sopa boba de un recién comenzado otoño en las riberas del Adriático; no ya las neblinosas montañas de las que huí ayer mismo, y que amenazaban con comerme el tarro con su ramalazo de melancolía. Hoy, pese a que tenga que entenderme con señas y que haya tenido que vagabundear por la ciudad no menos de dos horas para conseguir un cajero que funcionara, la cosa se presenta mucho más amable. ¡El sol! la culpa la tiene el sol y la suave temperatura. ¿Cómo podrá vivir todo el año esa gente que habita lugares por encima del paralelo de Helsinki sin que se les arrugue y se les ponga mustio el ánimo?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="rldw" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_174hs8f3qgb" /&gt;Por cierto, aunque no venga al caso, me acordé sin más, ¿sabéis que son los zaragüelles? Se metió la carta en los zaragüelles, leía el otro día. La palabra tiene una sonoridad especial que me encanta; y la Gorda debería reconocer que aunque no le guste ese tanto mirar de ellos o ellas allá los zaragüelles, eso no invalida la gratificación que ello produce. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y más, hoy me surgen algunas preguntas y cómo estoy más solo que la una, aquí las meto; eso, aunque no venga a cuento. Y es que si no lo hago así después se me pierde o me olvido de ello. Hay una idea a la que no termino de poner de pie de ninguna manera por más que use de las palabras. Se trata de lo siguiente: un personaje, un árbol, defiende que a la gente le resulta más placentero mirar la imagen de un árbol que un árbol en sí, un argumento que servía a los ilustradores del Imperio Bizantino para substraerse a las innovaciones técnicas de los venecianos que empezaban a usar la perspectiva. Y el árbol, más adelante, para dar más empaque a sus argumentos, afirmaba, además, que de haber sido tomado por un árbol auténtico cualquier perro se le hubiera meado encima, razón por la cual decía no querer ser un árbol sino su significado. ¿Quién no se acostó alguna vez con una mujer que no era una mujer concreta (y el que diga lo contrario, por supuesto que miente), que igual podía llevar velo, que atravesar su moño largas agujas de tricotar, que vestir un hábito de monja, que ostentar sólo como señas de identidad un bonito cuerpo? ¿Qué pasa?, ¿es pecado hacer estas cosas? Y seguro que no necesariamente hay que acostarse, de la misma manera que los árboles no sólo sirven para hacer muebles o alimentar el fuego de la chimenea. Recuerdo una vez que me reprocharon, porque, decía ella, le había parecido en aquella mañana que había estado con una mujer cualquiera (lo que no era cierto). Interrupción, ¿una manifestación? bocinas a montones interrumpiendo la paz del paseo marítimo a la hora de la siesta. Me visto con una toalla y me asomo al balcón: una boda. Aplausos. Si a ella, la novia, le contara estas cosas, que pueden suceder, en día tan especial, lo mismo me daba un trancazo con el enorme ramo de rosas que lleva de la mano. ¿Habrá alguien que aclare alguna vez estas contradicciones, que no solamente las personas de carne y hueso tienen derecho a la vida, que también las otras, las que viven en nuestra imaginación, las que tienen la forma de nuestros deseos, las que alumbran algún trozo de camino en la oscuridad, las que resumen en sí mismas retazos de belleza insospechada, son también parte real del mundo que habitamos? La paz y el placer de mirar y pensar en esa mitad de la población que puebla el mundo... Pero si no es otra cosa que fluído biológico, dirá alguien. Ya, y qué. Incluso aunque fuera así, no por eso iba a dejar de ser bonito mirar en torno a los zaragüelles, seguir con los ojos el caminar de las mozas, o escuchar el suspiro que se entrevé en la mirada de ella cuando baja del tren y se acerca con los brazos abiertos a ese hombre que le está esperando con la sonrisa en los labios. Lo femenino está abocado a ser una permanente fuente de placer para nuestros sentidos, eso que la cursilería decimonónica denominaba el eterno... etc.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Qué por qué os cuento estas cosas a vosotros? Ni idea. Y menos hoy que de lo que debía de hablar sería de Albania, de cómo, por ejemplo, esta mañana nada más entrar en el puerto de Saranda, me vino a la cabeza ese "nos han robado la vida" que escribía Carlos Taibo en su obra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Crisis y cambio en la Europa del Este&lt;/span&gt;, relatando cómo una mujer moscovita, que en los años setenta había viajado a algunas ciudades alemanas, lo expresaba con apasionamiento; algo que respondía a la abismal diferencia que veía entre el mundo del que venía y ése de una Alemania moderna y bien organizada. El mundo era tan diferente en éste último país, que bastaba abrir los ojos para comprender los errores del sistema político y económico que había hecho posible el atraso que sufría su país. Ese misterio que se cernía en décadas atrás sobre los impenetrables Países del Este, las restricciones de entrada, el control policial, la rigurosa organización por parte del sistema de cualquier viaje, revela en la actualidad, en este primer contacto ocular, qué era lo que realmente escondía ese largo periodo de oscuridad y represión. La toma que hice ayer de la ciudad de Corfú, una bella ciudad histórica que rentabiliza con el turismo su entorno estratégico, cuando el barco se aproximaba a tierra, y lo que ofrecía esta mañana la ciudad de Saranda, edificios grises de varios pisos dando la bienvenida al viajero, estructuras de hormigón a medio terminar, es en sí mismo un documento que muestra algunas diferencias evidentes de los sistemas bajo los que ambas ciudades han vivido. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="gze5" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_175cqx5znhn" /&gt;Probablemente erais muy pequeños vosotros para que recordéis nuestro paso por aquellos paisajes humanos que visitamos en los años setenta, la antigua Checoslovaquia, donde un supermercado era una enorme nave semivacía, Yugoslavia, donde nuestra furgoneta familiar estuvo a punto de sucumbir después de que un mecánico turco ya le hiciera un arreglo de emergencia, Bulgaria, donde apenas pudimos parar y atravesamos como fantasmas en la noche porque el visado caducaba en cuarenta y ocho horas. Albania era impenetrable en aquella época. Un país que ha vivido en otra dimensión. Me entiendo con señas. Sólo en el hotel hablan un poco inglés. Es la primera vez que me pasa después de dar media vuelta al mundo. ¿Cuántos aspectos de la vida personal y social quedan bloqueados, no solamente aquellos económicos, cuando un grupo político, un dictador, intenta enmendar la plana al mundo y hacer un experimento de laboratorio con las poblaciones de un puñado de países? Un país que en las condiciones normales podría ostentar un nivel de vida no muy diferente del de Grecia, que podría tener un alto nivel de ingresos por el turismo debido la belleza de sus lugares naturales, de sus playas, se encuentra totalmente apartado de los circuitos turísticos, entre otras cosas porque carece de una adecuada infraestructura hotelera; algo muy propio de un país que permaneció durante décadas aislado en el corazón de Europa como una reliquia de la ideología stalinista. Precisamente, ahora acaso, uno de los principales motivos de visitar este país sea comprobar en qué consistía aquello que durante tantos años mantuvo en la oscuridad este territorio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La verdad es que vuelve a hacer calor. Lo cual me alegra, mejor que el otoño espere un poco. Hoy, cuando al fin pude encontrar el dichoso cajero y me vi con dinero en el bolsillo, me metí en un chiringuito. Aquí de nuevo puedo comer en restaurantes, cosa que en Grecia fue casi prohibitivo para mi presupuesto. Pues bien, junto a las mesas estaban asando un cordero entero. Espeluznante mezcla de pensamientos. El cordero estaba empalado de la misma manera que el personaje de la novela de Ivo Andric, que contaba el otro día. ¿Qué media entre el estremecimiento que me produce el relato, y la visión de este animal ensartado sobre una barra de hierro que da vueltas sobre las brasas de carbón de encina? ¿Sólo la concomitancia del hecho de estar empalado? ¿Cómo nuestras relaciones con las personas y los animales son tan diferentes en función del hábito, la cercanía, los lazos que hayamos establecido con ellos? No comí muy a gusto hoy teniendo delante aquel cordero empalado. Sin embargo, lo que son las cosas, sí me fijé en cómo extendían la brasa todo a lo largo por debajo, en la altura a que éste giraba, en el modo en cómo le habían cosido para que girara de una manera homogénea. Lo recordaréis, ya hablamos alguna vez de asar un cordero en casa, y nunca llegamos a hacerlo porque nos pareció difícil o engorroso. Ahora ya no hay disculpa, la próxima primavera, cuando llegue la ocasión y la campana haya de repicar desde lo alto de una rama de un olmo en El Chorrillo con la buena nueva, sabremos cómo preparar un buen cordero a la manera de los tiempos de Obelix. Espero que para entonces me haya olvidado de la novela de Andric.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y nada más por hoy. Sí, la extraña voz del muecín que irrumpe en este momento desde las calles de la mezquita próxima. Una curiosidad más escuchar en Europa esta voz cansina que canta los versos del Corán. Es mi primer día en los países Balcánicos, unos pocos contrastes ya para abrir el apetito. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya os he visto en la foto lo guapos y el buen aire que respiráis. Un beso a todos. Os quiero.&lt;/p&gt;&lt;div id="m6:k" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_176cq3rm6fs" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-2991769223545890289?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/2991769223545890289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=2991769223545890289' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2991769223545890289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2991769223545890289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/saranda-albania-22-de-septiembre-todas.html' title='Nos han robado la vida'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-6903040078611118058</id><published>2007-09-21T15:36:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:03.581Z</updated><title type='text'>¿Será que ya hoy es lunes?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Kalambaka-Corfú, 21 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Esta noche llovió; las montañas amanecieron cubiertas de nubes; bajó la temperatura. Me pregunto hasta cuándo puede estar uno vagando por el mundo; cuál es la medida del tiempo, la señal para el regreso a Ítaca. Decía un viajero con el que nos encontramos hace tiempo, un japonés que llevaba viajando mucho tiempo, que el día que amanezca lunes ésa será la señal para regresar a casa. Yo no sé si hoy es ya lunes ,pero lo cierto es que me levanté con una gran añoranza de casa y de los míos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-pS2jmI/AAAAAAAAHIg/tDfjnbsS9uA/s1600-h/Img_1485.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113075392046337634" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-pS2jmI/AAAAAAAAHIg/tDfjnbsS9uA/s800/Img_1485.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Cuando el tiempo se cierra y las nubes empiezan a vagar alrededor insistentemente, las cosas se ven distintas. Ya me sucedió el pasado año cuando en otoño salí a recolectar material para un libro; en Pirineos resistí varios días de aguacero refugiado en el coche, que previamente había acondicionado para el caso, pero pese al esplendor de los bosques y a sus colores de cuento no pude resistir la tentación de regresar a casa. Parece como si estuviéramos hechos de la necesidad de los cambios de ritmo; llegar a alcanzar cierto grado de saturación en lo que hacemos para al poco tiempo sentir de nuevo la necesidad de la llamada de la selva. Vivir entre la tensión y la distensión; qu&lt;/span&gt;&lt;span class="MsoCommentReference"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;a language="JavaScript" class="msocomanchor" id="_anchor_1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4173549943636522955&amp;amp;postID=6903040078611118058#_msocom_1" name="_msoanchor_1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;izás sea una de las características que rigen los ritmos de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-JS2jjI/AAAAAAAAHII/NM4BKs66uVo/s1600-h/Img_1463.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113075383456402994" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-JS2jjI/AAAAAAAAHII/NM4BKs66uVo/s400/Img_1463.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los hombres se dividieron desde el principio de los tiempos en nómadas y sedentarios; unos con la pulga benito en el cuerpo, siempre proyectando ir de aquí para allá, otros que apenas tienen necesidad de moverse de junto a la mesa camilla de su cuarto de estar. Entre unos y otros están las necesidades intermedias y ese juego biológico que alterna el reposo con la actividad. A las estaciones les sucede lo mismo, el calor del largo verano ha agostado la vegetación y los árboles muestran ya en sus hojas, sobre las laderas de las montañas que atravesamos, la cercanía del otoño. En la variedad está el gusto, decía mi madre. Los robles amarillean aquí antes que en nuestra tierra. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-ZS2jlI/AAAAAAAAHIY/s3DOhoIsJyM/s1600-h/Img_1480.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113075387751370322" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-ZS2jlI/AAAAAAAAHIY/s3DOhoIsJyM/s400/Img_1480.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No sé si resistiré el tirón de la llamada de casa. Es una bonita época esta del otoño. Como todo está en nuestra cabeza es probable que en unos días cambie de opinión y me encuentre encantado también yo en esta dimensión del tiempo en que los bosques se visten de fiesta y en que el ánimo, poco a poco, ateniéndose a la mímesis estacional tenga tiempo de sobra para adornarse con la melancolía propia del tiempo neblinoso que arrastra la lluvia hasta nosotros; sí, antes de que el frío se eche encima y la noche nos llame junto al fuego de la chimenea. De momento esta mañana ya me compré un paraguas -ese compañero inseparable con que salir a buscar setas en los hayedos de Urbión, o níscalos en los pinares del Guadarrama- que sustituyera al que abandoné en Malawi cuando allí el invierno de Sudáfrica se convirtió repentinamente en verano ecuatorial. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Hoy el viaje se llenó de melancolía; le ando siguiendo la pista a unos versos de Machado, pero no me llegan, continenen esas tres palabras: tristeza que es... (acaso amor), pero no consigo recordar lo que sigue. Todos aquellos versos en torno a las tierras de Alvargonzález que volví a leer el pasado año mientras la lluvia golpeaba contra la chapa del coche, allá por las laderas de Cidones camino de la laguna Negra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Mi viaje me trae de continuo un contacto profundo con las cosas, lluvia, niebla, campo, ese humo que sale ya por las chimeneas de los pueblos que atravesamos, esta tristeza que hoy exhala el paisaje, difuso y ventoso, de gris sucio, como visto a través de unos viejos visillos raídos. La pátina del tiempo caída sobre las montañas tristes, como adormiladas entre las sábanas esperando a que en algún momento del día venga el sol a calentarles los huesos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK95S2jiI/AAAAAAAAHIA/uF28HzlJjQA/s1600-h/Img_1456.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113075379161435682" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK95S2jiI/AAAAAAAAHIA/uF28HzlJjQA/s400/Img_1456.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;El ánimo melancólico es un buen compañero de viaje a veces; cuando llueve el agua tañe de una manera entrañable; la niebla es parte de lo que aspiran mis pulmones; el runrún del autobús es el lejano metrónomo sobre cuyo pentagrama se mueven suavemente las notas que salen de las cuerdas de la mañana como si fueran notas de una obra de Satie. Las montañas que atravieso decoran la mañana y hacen que me acuerde de otros lejanos viajes en autobús por los Andes, una mañana entre Ayacucho y Andahuailas que el autobús empezó a trepar por las laderas hasta encontrar un camino entre las nubes, aquel día que el gran titular del periódico que leía mi vecino de al lado, decía crípticamente: “trasero aloca ministro”; un &lt;i&gt;affaire &lt;/i&gt;que le había costado el cargo al señor ministro después de haber sido seducido por un bonito culo. El autobús se movía como una avioneta entre las nubes en torno a los cuatro mil metros. De vez en cuando aparecían los glaciares entre el hilachoso algodón de las laderas. Así hoy en esta tierra de Kavafis y Angelopoulos (la pasión sin freno de Kavafis y el inquietante buen cine de Angelopoulos eran cosas que me esperaban también cuando llegara a casa). Tierras que sonaban esta mañana a lejanas asignaturas olvidadas, las guerras del Peloponeso, Ciro el Grande, Alejandro, aquella famosa carrera con que culminó la batalla de Marathon; y ahí un poco más al norte Kosovo y la reciente guerra de los Balcanes. Las guerras; los hitos de la historia, junto al arte y el pensamiento; las raíces de nuestra cultura se alimenta de esta tierra hoy tan gris, tan triste.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;Así hasta que la niebla lo cubrió todo, metida la mañana entera dentro de una nube, mientras la música que sonaba me recordaba algunas escenas del baile de Anthony Quinn&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;, en Zorba el Griego. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;No, espero que todavía no sea lunes. Hoy en vez dirigirme a los montes Pindos, en Ioannina giraré al oeste hasta Igoumenitsa y desde ahí saltaré a Corfú en el primer ferry que pille. Una decisión repentina que todavía quiere agarrarse al último sol de verano. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-ZS2jkI/AAAAAAAAHIQ/TvcJmUO6FLw/s1600-h/Img_1477.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113075387751370306" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-ZS2jkI/AAAAAAAAHIQ/TvcJmUO6FLw/s800/Img_1477.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;

&lt;hr class="msocomoff" align="left" size="1" width="33%"&gt;

&lt;div&gt;
&lt;div language="JavaScript" class="msocomtxt" id="_com_1"&gt;&lt;a name="_msocom_1"&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p class="MsoCommentText"&gt;&lt;span class="MsoCommentReference"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;a class="msocomoff" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4173549943636522955&amp;amp;postID=6903040078611118058#_msoanchor_1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-6903040078611118058?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/6903040078611118058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=6903040078611118058' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6903040078611118058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6903040078611118058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/kalambaka-corf-21-de-septiembre-esta.html' title='¿Será que ya hoy es lunes?'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvVK-pS2jmI/AAAAAAAAHIg/tDfjnbsS9uA/s72-c/Img_1485.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-6739711659177724206</id><published>2007-09-20T12:07:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T19:49:50.342+01:00</updated><title type='text'>Meteora</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Kalambaka, 19 de setiembre&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="u9a4" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_150d36vpfcg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;“No son iguales el ciego y el que ve”&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;(Corán, azora del Creador, 19)&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Creo que voy terminando el segundo litro de agua desde que he entrado en la habitación; eso más un melón, un buen racimo de uvas y medio litro de leche. Lo que necesite el cuerpo lo sabe él muy bien sin que haya que decírselo. Nueve horas de caminar desde antes del alba, aunque hubiera un largo intermedio bajo la sombra de un roble rodeado de acebos y a cuyos pies acudía regularmente un petirrojo más bien flacucho, en el que leí la cuarta parte de mi nueva novela que precede con su ambiente a mi llegada a los países balcánicos, &lt;i&gt;Un puente sobre el Drina&lt;/i&gt;, de Ivo Andric, justo hasta que empezó a chispear y sesteé lo suficiente como para recuperar algo del sueño de una noche un poco inquieta. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="dvee" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_151hcfczkhh" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;La verdad es que no me interesaban demasiado los monasterios, sus pinturas o la iconografía, que son el atractivo con que se vende esta parte de Grecia, sino sus espectaculares monolitos de piedra, y el salero que tuvieron los monjes para colocar los monasterios en sus respectivas picorotas, cuando no en escarpadísimas e inaccesibles paredes. Algo muy interesante de considerar desde el punto de vista ascético, aunque ya no tanto en tiempos posteriores cuando a todos les dio por seguir el ejemplo y buscar cada cual el lugar más espectacular para sentar la realeza de sus devociones; que más bien, al menos en siglos recientes, me parecen excentricidades de llamar más la atención que de procurarse un retiro para el diálogo interior con Dios. Estas impresionantes esculturas naturales son conocidas con el nombre de Meteora porque parecen colgar o sostenerse en el aire (meteorizo en griego) por encima del llano. Sus cumbres, totalmente aisladas del resto del mundo, fue refugio de muchos eremitas a partir del siglo XI. Tres siglos después fue fundado el primer monasterio. No sé cómo los construyeron, pero desde luego la tarea parece de ciencia ficción, al menos para los pioneros, ya que éstos habilitaron incluso lo que la guía denomina una especie de cesta que era izada por los monjes mediante un cabrestante, para izar a los visitantes hasta el mismo monasterio. Un viejo dispositivo que actualmente ha sido sustituido por un pequeño funicular que sirve para hacer llegar a los monjes sus pedidos. Algo que los gerentes de Mercadona o Alcampo harían con gusto para promocionar sus ventas a domicilio vía cibernética; porque imagino que a estos monjes posmodernos no les faltará Internet allí en la picorota, al menos en mi paseo de hoy no faltaban los cables de la luz, el teléfono o la televisión trepando camino de su refugio. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="t32l" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_1535n8vrdc7" /&gt;&lt;img id="zny." style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_152hcs6v9gn" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Y ahora, para que la cosa sea de todo menos retiro espiritual, los turistas, nuestro turismo de masas: tanta gente desocupada sin saber en qué matar el tiempo... de esos que tanto abundan; a montones en estas tierras, doy fe de ello; esos que lo mismo les sirve el pozo de la tumba de Agamenón, unas piedras encima de otra, o un monasterio en alguna picorota porque siempre va a ver alguien que le lleve en volandas allá donde haya algo que ver sin que tengan que dar un paso. Cuando hoy miraba desde mi caminar solitario los kilómetros de largas filas de coches y autobuses que ocupaban las carreteras que llevaban a los monasterios más concurridos, allá arriba, me era imposible no reprimir una cierta zozobra. Esa sensación de Rodas, cientos de turistas detrás del paraguas en alto del cicerone: terrible; todos haciendo fotos a su alrededor con la cámara en alto por encima de la cabeza de los otros turistas, sin salir un tanto del entorno del rebaño; todos unos detrás de otro. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Hoy, el único reducto eremitíco que visité sólo era apto para gente habituada a trepar montañas, el Holy Spirit Monastery; llegar hasta él me supuso en algún momento una experiencia delicada que recordaba mis tiempos de escalador. Y más llegar hasta la campana que daba testimonio en la cumbre de la situación del monasterio, que consistía en una recoleta cueva protegida con una puerta de hierro, cuyo interior encalado y repleto de la iconografía clásica de la iglesia Ortodoxa Griega, era una preciosidad de sencillez y recogimiento. Pese a la poca luz conseguí hacer alguna fotografía de su interior. Por aquí deben de andar.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Había dormido mal. Últimamente soy como los niños, siempre duermo mal cuando al día siguiente muy temprano tengo alguna cosa entre manos. Lo de hoy era probablemente lo incierto de mi aventura. Primero, quería empezar a caminar de noche, cosa de vivir el momento más interesante del día, ver el color ámbar de la mañana sobre los picos; y segundo la posibilidad de no encontrar el camino en la oscuridad. Mis hijos me habrían comprendido enseguida, habrían dicho: seguro que había mil caminos para llegar allí arriba, una carretera, un ancho camino muletero, etc., en vez de ese enredo programado, y habrían tenido razón, porque yo lo que necesitaba era garantizarme un lugar por donde pudiera ver amanecer y, además, que fuera bonito y atrayente... total una canal que subía directamente a cierto monasterio (Aghios Nikolaos Bantovas Monastery), pero por donde no había pasado nadie en el último siglo; toda llena de zarzas, rocas que requerían experiencia y mucha atención, aparte de la dificultad de encontrar el camino en la oscuridad. Epure... un poco más allá del amanecer ya estaba en el collado. El monasterio era una bien cuidada construcción sobre la pared vertical de la montaña; el espectáculo matinal era digno de mi empeño madrugador. Abajo, la luz del sol llegaba en ese momento al pueblo de Kastraki, a mis pies; a mi alrededor los pináculos despertaban atrevidamente verticales del frío de la noche. Ni en éste ni el siguiente monasterio, el Aghios Gregorios, los monjes habían tenido tiempo de despertarse aún. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="i22a" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_156kzc4wsfw" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Era agradable caminar con la fresca, bajar por el bosque de acebos sin prisas camino del Kastraki; y subir después por la ladera opuesta del valle que se abría a nuevos motivos que fotografiar, grandes gigantes de piedra siempre rodeando el valle. No era mi intención agotar todo el día caminando de un lado para otro; tenía tiempo de sobra hasta el crepúsculo, así que después de atravesar un collado desde donde un nuevo monasterio, el de Roussanou, asomaba en lo alto como el mascarón de proa de un enorme barco de piedra, decidí tomarme un descanso en un pequeño prado junto a un enorme arce rodeado de robles y acebos. Desde allí podía oír las voces de una pareja de escaladores que arremetían contra el vertical espolón que había dejado atrás hacía un momento. La novela de Ivo Andric había llegado a un punto en donde suelo rehuir la lectura; algo que me sucede bastante con el cine; mi cuerpo resiste difícilmente la violencia, lo espeluznante; cerré un par de veces el libro, pero al final sí conseguí continuar con la lectura. El cabecilla de los saboteadores de la construcción del puente es condenado a morir empalado. No recuerdo ahora mismo una escena tan dura en el ámbito de la literatura. El verdugo debe ser capaz de empalar a la víctima sin tocar los órganos vitales, de manera que ésta pueda seguir con vida durante largo tiempo; la operación termina cuando la punta del palo ensebado después de atravesar el ano sale por entre los omóplatos. El autor deja con vida a la víctima hasta la tarde del día posterior. Me llegaban las voces de los escaladores, asegurados con sus cuerdas doscientos metros más arriba sobre mi cabeza. Levantaba la vista de mi libro y no era capaz de recordar mi estado anímico cuando treinta años atrás yo arremetía cada fin de semana ese tipo de actividad en Galayos o en la Pedriza; ¿temblaban mis manos y piernas?, ¿o por el contrario cada paso que daba, cada metro ganado a la pared me hacía fuerte, seguro de mí mismo, capaz de ponerme a la altura de mis posibilidades? ¡Qué hermosos tiempos los de exponer la vida en estas aventuras “inútiles”! ¡Esa fuerza que me llenaba el cuerpo, la pasión por el vacío, la dicha de la cumbre acercándose poco a poco! ¡Cómo van a ser iguales el ciego y el que ve! &lt;/span&gt;&lt;img id="s1yg" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_160fr2jcngr" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;¿Cuánto de lo que soy se lo debo a la montaña, a aquellas escaladas, a mis largas travesías de los Alpes o los Pirineos? Un brusco ruido de mosquetones me sacó de mis divagaciones; algo había fallado allá arriba, el primero de la cuerda colgaba ahora unos metros por debajo de su compañero: sólo un susto. Se rehizo en seguida. Diez minutos después reemprendía la ascensión, le oía pedir cuerda al compañero desde más arriba. No siempre el peligro queda atrás definitivamente. Ahora, los trabajadores del puente de la novela de Andric habían recogido el cuerpo empalado sobre unas parihuelas y atravesaban el andamiaje para transportarlo hacia la orilla y dar de comer a los perros con el cadáver. En Galayos, un invierno, subiendo la gran canal helada del Torreón, nos encontramos una mañana el cadáver de un compañero que nadie había echado de menos y que en la niebla de la noche anterior debía de haber errado el camino. Su cuerpo estaba totalmente rígido, sus brazos extendidos, las piernas abiertas; alguien se acercó &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;al refugio &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;a por la percha (un dispositivo parecido a las parihuelas en las que fue transportado el personaje de la novela); su cuerpo no cabía en aquel dispositivo. Recuerdo todavía hoy cómo sonaban los huesos de sus brazos cuando me tocó plegarlos para meter la parte superior del cadáver en la percha, antes de emprender un peligroso descenso por la pendiente de nieve helada. También el cadáver de la novela estaba rígido aquella mañana. También yo quedé colgado en alguna ocasión de la cuerda de escalada. También muchos compañeros de escalada murieron en los Alpes, en los Picos de Europa, en Gredos. También Nena, mi querida Nena, murió frente a los ojos de mis veintiún años en un accidente, mientras escalábamos en los Alpes. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="mlmr" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_157gfbs998b" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;El puente quedó terminado. Ahora mi señalizador es la fotografía que me enviaron de casa. Cuando he terminado de leer, busco la foto unas páginas más adelante, la miro, compruebo que todos están ahí, la Gorda como casi siempre últimamente en todas las fotografías, haciendo el tonto (creo que le pasa lo que a mí, a veces el rubor la puede, y entonces se acabó, no hay forma de hacer la foto); los demás sonrientes, apaciblemente relajados; Mario y Victoria sosteniendo el cartelito. La miro, decía, y la introduzco en el principio del capítulo V. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="vj2a" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_158pn7p58f7" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Me quedé tumbado mirando a las nubes; de vez en cuando se posaba el petirrojo sobre la piedra de enfrente. Recordé aquel otro petirrojo del otoño pasado en el Cañón del río Lobos, aquel otro que venía a comer delante de la ventana de mi cabaña... Y al poco rato empezó a chispear. Recogí mis cosas y seguí mi camino; dos, tres horas más todavía, buscando los rastros de senda, retrocediendo, mirando el mapa, sacando la cámara de vez en cuando para volver a fotografiar desde otro ángulo el mismo paisaje, otros nuevos pináculos, las copas amarillentas del bosque que se extendían como una alfombra en el valle que descendía al final de la tarde hacia Kalambaka.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="v4he" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_159cpx4vzds" /&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Cerca del pueblo volví a sentarme y a sacar mi libro. El puente, aunque terminado todavía estaba envuelto en el andamiaje, la masa informe de vigas y tablas entrecruzadas, las grúas de madera, los restos de la obra. Para los habitantes de Visegrad, hasta entonces, aquella obra había tenido un aspecto absurdo, sin relación unas partes con otras; sin embargo, aquella mañana se produjo el milagro: “Primero aparecieron los ojos, los más pequeños, en la parte alta, así como los más cercanos a la orilla; más tarde se revelaron, uno tras otro, los demás, hasta que el último de ellos se vio despojado de los andamiajes y el puente entero apareció tendido sobre sus once arcos poderosos, perfectos y extraños en su belleza como un paisaje nuevo y curioso que se ofrecía a los ojos de los lugareños”. Preciosa conclusión de las obras de los hombres. Da cosa decirlo, pero yo también me sentía constructor en muchos aspectos; los hijos no son la menor razón de ello; la vida entera, nosotros mismos, lo mucho o poco que hacemos con nuestras manos. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Atardecía; cerré mi libro, tomé los palos de escoba que había “robado” en el hotel para usarlos como bastones y bajé despacio el último trecho de camino que me llevaba al pueblo. Los gigantes de Meteora se preparaban para pasar la noche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="fdca" style="padding: 1em 0pt; text-align: center;"&gt;&lt;img style="width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_164crth5s8b" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="c6vh" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_163ccwq95d3" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="ftcl" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_161gbzrq6c8" height="428" width="642" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-6739711659177724206?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/6739711659177724206/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=6739711659177724206' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6739711659177724206'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6739711659177724206'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/kalambaka-19-de-setiembre.html' title='Meteora'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-8149456688019337011</id><published>2007-09-20T11:31:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:03.800Z</updated><title type='text'>Viaje en tren</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Kalambaka (Meteora), 18 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: right; text-indent: 1cm;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Porque amamos, somos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt; (&lt;i&gt;Ensayos, &lt;/i&gt;Montaigne)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;b&gt;VIAJE EN TREN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Mi sueño&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;tenía la forma de un cuerpo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;entre las brumas de la siesta,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;sus aristas eran blandas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y estaba hecho de una música conocida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Despierto, extiendo el brazo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y sólo encuentro su eco,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;algo así como las notas &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;rezadas de una melodía&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;extinguida hace tiempo;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y mi ánimo, ciego,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que no lo sabe,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;cierra los ojos intentando abrazar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;ese ruido de sonajas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que tiembla todavía en la tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Restos de un sueño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Frente a Kalambaka, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;algo más que un pueblo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;se alzan los pináculos de Meteora&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y sus monasterios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Ruge una moto&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;ladra un perro,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;pasan deslizando los pies bajo mi ventana,  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;las palabras,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;una madre que le habla a un niño, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;un anciano que arrastra &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;por la calle la voz y el cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;También esto está en mi sueño&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;mientras despierto,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;mientras las caderas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;en donde posaba mis manos &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;se hacían viento&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como nubes sin prisa&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;jugando a ser esto o aquello.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Tañen,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;las campanas llaman a la oración;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;débitos arcanos con los dioses. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Huérfanos de bronce en penitencia&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;los pináculos de Meteora&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como monjes petrificados &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;por el aliento de alguna maldición&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;guardan silencio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Atardece.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Y yo vuelvo a recordar los cuerpos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;vinieron así por las buenas &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;a ocupar mi mañana de viaje en tren&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;camino del norte y los Balcanes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Tomas la realidad,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;los pasajeros del tren y del metro,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;les quitas las obligaciones,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;les robas los destinos de esta mañana,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el teléfono móvil,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;sus aspectos de serios ciudadanos &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y les dejas sólo los deseos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Así los miro yo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;yo hoy tan yo como ellos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;nos veo de carne y bruma&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;soñando como yo con otros cuerpos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;con otras manos con que pasear junto al mar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;mientras la temperatura se hace suave&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y el agua chapotea contra los guijarros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Recuerdos recientes de otras islas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;donde cogidos de la mano &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;él y ella, tantos, eran la nota tierna&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que acompañaba el crepúsculo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;mientras yo leía un libro&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;en un banco de madera junto al puerto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;(Mamá, mamá... me llega de la calle, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y la mamá ni flores, de cháchara.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Mamá, mamá... ya, ya mi neno,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y la mamá y  el niño  ríen como para una fiesta)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Manos cómplices&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;en cuya piel dura el calor &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;acaso del otro cuerpo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;retenido al final de la siesta,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el calor húmedo de ella,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;la suavidad del sexo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;adormecido sobre el muslo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el rescoldo tibio de unos besos &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como una parte más de los hábitos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;manos y cuerpos, distraídos, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como quien reza el rosario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Bendita rutina la de extender la mano&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y encontrar más allá&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;las colinas y los valles&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el calor de la tierra, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;su aliento adormilado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;(Las siete,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;ya no hay tiempo para las fotos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;con que la luz de la tarde &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;debe vestir el espectáculo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;de los enormes huérfanos de bronce&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;junto al pueblo.)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Hoy mi hombro y mis manos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;piden también atención,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;artrosis, reúma, alguna cosa de esas,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;piden mi atención&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como esos pasajeros del metro&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;a los que desposeí de las obligaciones&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y dejé tan sólo con sus deseos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Pienso,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;trato de ver en ellos lo implícito&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;en estos hombres y mujeres que pueblan &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;los vagones del tren y el metro;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el primor con que vistieron su cuerpo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;tantos detalles, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el escote ni mucho ni poco, lo justo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el mechón de pelo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el rojo de los labios&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el pelo, la barba, el atavío entero:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;todo lleva a lo implícito, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;entrar por otros ojos&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y encandilarlos con la nana&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;de nuestra presencia;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;quiéreme, le decimos al otro,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que tus manos y tus ojos me acaricien, pasajero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Todo esto veo implícito hoy en el metro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Que aunque nuestro día se llene de serias tareas,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el erotismo no falte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Quiéreme le digo a los otros viajeros&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;cada mañana cuando salgo a la calle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Yo, ser alguien para el otro,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;un perfume, un deseo, un te quiero. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Conocí a una isabel&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que se pintaba en cantidad para nadie,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;altiva como un pavo, para nadie. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Lo que decimos con la boca,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;el cuerpo, más sabio,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;lo desmiente por la tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Suda, ríe o tiene una erección cuando le place,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;o acaso llora sin más &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como fue el caso ayer martes&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;cuando abrí el paquete en donde &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;mi hija, la  Gorda, me enviaba &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;los libros con que continuar mi viaje&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;y me encontré con la foto:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;siete rostros mirando a la cámara&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;con ese te echamos de menos delante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Tantas cosas, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;tan implícitas como el aire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;En el tren también había una mujer joven&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;que asomaba por el óvalo de su velo &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;una belleza de ojos negros de otras latitudes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;Todos estamos en el metro o en la calle,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;espectáculo unos de otros,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;como la naturaleza, el mar, las montañas,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;o en esta Meteora de hoy, los roquedales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;

&lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvJTDQ84IEI/AAAAAAAAHEE/8J_59hl4IxI/s1600-h/IMG_4273%5B1%5D.jpg"&gt;
&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin-left: 35.4pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvJTfA84IFI/AAAAAAAAHEM/jPYL9R7cBBk/s1600-h/IMG_4273%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvJTfA84IFI/AAAAAAAAHEM/jPYL9R7cBBk/s400/IMG_4273%5B1%5D.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5112240319315320914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:white;"  lang="ES" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:11;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-8149456688019337011?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/8149456688019337011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=8149456688019337011' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8149456688019337011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8149456688019337011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/kalambaka-meteora-18-de-septiembre.html' title='Viaje en tren'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RvJTfA84IFI/AAAAAAAAHEM/jPYL9R7cBBk/s72-c/IMG_4273%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-3595806468528409494</id><published>2007-09-17T10:39:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:00:52.781+01:00</updated><title type='text'>Pintar la penumbra</title><content type='html'>&lt;p&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Atenas, 16 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;
&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;" align="right"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;“&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;En realidad no queremos pintar algo que conocemos
con toda su luz, sino algo desconocido y en penumbra&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;” &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;" align="right"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;(&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;Me llamo Rojo, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pamuk)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sucede con frecuencia que la penumbra y el silencio traigan lo que el empeño y los largos razonamientos no fueron capaces de aproximar. Algo desconocido cuyos perfiles se mueven sigilosamente en la semioscuridad. Es el modo en como nacen del fondo de nuestras pupilas algunos seres misteriosos cuya existencia acaso no pasa de ser una lejana intuición entrevista en estado preconsciente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;div id="t5b:" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;   &lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_138d3wmwmcm" style="width: 640px; height: 426.667px;" /&gt; &lt;/div&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hablar sobre lo que se conoce y se sabe carece muchas veces del estímulo necesario; por ello necesitamos explorar los límites de lo desconocido, un camino del que no conocemos las claves, senderos sin muchos hitos que sólo tras las largas caminatas de los primeros días podemos empezamos a comprender. “El oficio de vagar asombrado entre las cosas” pertenece a esta clase de peregrinaje de quien pretende hacer un poco de luz en la ambigüedad de los secretos de la realidad. Los temas que me asaltan estos días están en esa línea. El asombro ante las propias contradicciones, ante los matices de los sentimientos y las emociones. Nada se conoce con mucha luz, la apariencia engaña; continuamente nos vemos obligados a rectificar en lo que decimos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;img id="dezj" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 213.333px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_144cmxj9ggp" /&gt;&lt;img id="wzmr" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_143hfk23rck" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 213.333px; float: left;" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mi oficio y mi arte es vivir, afirmaba Montaigne. Montaigne apenas escribía de otra cosa que no fuera de sí mismo. “Hace muchos años que soy el único objetivo de mis pensamientos, que no analizo ni estudio sino mi propia persona”, decía. Si se hubiera conocido realmente con toda la luz con que parece que todos tenemos conocimiento de nosotros mismos, sus famosos Ensayos no habrían sido escritos. Toda la sabiduría de este autor estuvo dedicada al conocimiento de ese espacio de penumbra que era él mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Llegué a estas consideraciones pensando en la dichosa manía de hablar con excesiva frecuencia de mí mismo que viene alimentando estos blogs desde que emprendí viaje la pasada primavera. El autor que cito da razones para hacer algo parecido como para parar un carro; y entre ellas no es la menor el beneficio personal que saca del conocimiento de sí mismo, amén del placer en sí de escribir. Si no fuera por los tiempos que corren de avances técnicos, hubiera sido impensable entretenerse tan sistemáticamente en un trabajo así, como mucho se habría quedado en unas páginas de diario, pero ya puestos, y más, animado por algunos de los que me leéis, no parece del todo improcedente meter las narices de vez en cuando en temas tan universales como ese que aparece con tanta frecuencia en los blogs: el amor y sus concomitantes. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;/p&gt;&lt;div id="ka8d" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px; height: 426.667px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_145g4fsfgrc" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hay quien afirma, además, que no somos tan diferentes unos de otros y que hablar de uno es como hablar de otros muchos; lo que da en definitiva para permitirse la libertad de escribir sobre todo lo que a uno le pasa por la mollera cuadre o no con el viaje. Volviendo al hilo de la cita que encabeza esta página, la idea que hoy me rondaba era por una parte la facilidad con la que suelo incurrir en contradicciones expresando puntos de vista diferentes sobre un mismo tema, y por otra lo extremamente escurridizos y difíciles de atrapar que son algunos conceptos; de ahí esa “línea de sombra” (Conrad) por la que tantas veces caminamos sin saber bien a qué santo encomendarnos. Y de ahí la afirmación que encabeza estas líneas de descubrir las satisfacciones que pueden proporcionar caminar por esa línea de sombra de lo que sin llegar a ser desconocido del todo, en absoluto conocemos suficientemente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;img id="qbir" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 480px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_146gh6cpbc3" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así que con la linterna en la mano y grandes posibilidades de equivocarse, aunque también de descubrir nuevas trochas y puntos de vista diferentes -todas estas afirmaciones que surgen de vez en cuando sobre lo divino y lo humano, y que en algún momento movieron a mi amiga Marisa a una crítica poco halagüeña para mí-, el viaje continua por parecidos derroteros, hoy con la aclaración de que el recorrido que se hace por algunos temas tiene esa característica que da un paseo en donde más que un análisis fundamentado propio de un especialista, priman las conjeturas personales y la luz que proporciona la propia experiencia. Un ejercicio de juntapalabras, ya lo dije en alguna ocasión, con la única pretensión de expresar lo mejor que uno pueda los contenidos y las experiencias que le son cercanos o que en el deambular por ahí se ponen al alcance de su mano. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sucede a cada momento que el paisaje cambie de contenido o que sean los ojos que cambian su modo de mirar, y así un día la riada de turistas son el rebaño que don Quijote confundía con un ejército contra el que arremeter, y otro esos mismos turistas se convierten en admirados visitantes de la obra de Praxíteles con los que comparto las horas del mediodía; y otro tanto con el amor, que un día aparece como un calvario sólo apto para engañabobos y al momento siguiente como el paraíso en donde han de encontrar el descanso las almas de los sin Dios. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En cualquier modo no puede faltar esa dosis de asombro en lo que pintamos, esa admiración con que nos aproximamos a paisajes desconocidos, porque en el momento en que el asombro o la curiosidad mermen su presencia, estaremos matando la posibilidad del descubrimiento, eso que tira de nosotros y por cuya razón empeñamos tantos esfuerzos en la vida. De ahí que seguir la pista a lo desconocido y moverse en las cercanías de la penumbra intentando hacer luz en nosotros o en las realidades que nos circundan sea un buen modo de explorar la vida y de ejercitarse en el arte de esa pintura que va a alimentar tanto nuestra necesidad de conocimiento como la de crear objetos bellos que admirar entre una siesta y otra. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;   &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hoy hubo elecciones en Grecia. Apenas me enteré. La calle cercana a Sintagma Square y Plaka, en Atenas, estaba tomada por los turistas. Mi hilo conductor callejero, al final de la tarde, fue localizar posibles graffitis para la colección de mi hijo Guille (podéis curiosear sus trabajos picando en este vínculo: &lt;a href="http://escritoenlapared.blogspot.com/"&gt;Escrito en la pared&lt;/a&gt;). Alguna de las pinturas que encontré aparecen aquí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="zfl5" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px; height: 426.667px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_147d3vj9qgp" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-3595806468528409494?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/3595806468528409494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=3595806468528409494' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/3595806468528409494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/3595806468528409494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/atenas-16-de-septiembre-en-realidad-no.html' title='Pintar la penumbra'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-8114334868720285393</id><published>2007-09-17T10:29:00.000+01:00</published><updated>2007-09-17T10:55:57.186+01:00</updated><title type='text'>Acaso una explicación</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Atenas, 16 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;div id="c5yl" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;   &lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_135gz632wgp" style="width: 640px; height: 426.667px;" /&gt; &lt;/div&gt; &lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ACASO UNA EXPLICACIÓN&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;porque si el amor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;puede no ser ajeno al desdeño&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;como escribí ayer,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;quizás convenga &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;para comprender este monstruoso&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;compendio de contradicciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que nada es ajeno a él,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que todo lo que le nombra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;puede nombrar a su contrario;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;una lucha sin cuartel&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;haya o no sangre,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;porque nuestro ánimo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;dispuesto a simplificar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sólo define aquella parte del día&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;en donde no existe la noche que testifique,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;siendo que noche y día, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;anverso y reverso&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;paz y guerra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;son los componentes &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sin los cuales  no cabe&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;hablar de la totalidad del ser; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y por ello, con más razón,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de eso que llamamos amor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Acaso aceptar que la guerra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;es un componente &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sine qua non de la vida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que va contra la forma superficial &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que tenemos de ver la realidad, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;una moral que aprendimos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;desde siempre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;para olvidarnos definitivamente &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de  nuestro lado más oscuro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Infierno y paraíso, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;en esos términos se expresaron los hombres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;cuando hubieron de inventar a los dioses, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;su irresoluta presencia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;uno dentro de otro; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;como esos gusanos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que se comían el otro día &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;a la cabra muerta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los gusanos ya estaban dentro de ella,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sólo bastó que la vida bajara la guardia,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;la cabra hincara sus rodillas en el suelo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;para que un ejército de ellos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;poblaran y devoraran su cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Porque si no es así&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y todo fuera “como tiene que ser”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;luces sin sombra&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;calor sin frío&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;paraíso sin infierno,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;amor impoluto,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;estaríamos hablando de un mundo que no existe,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;olvidaríamos que para nadar&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;necesitamos la resistencia del agua,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;para correr el impulso sobre el suelo,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;siempre el corazón de las tinieblas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;tras cada curva del río; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;el miedo a perderlo todo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;la inquietud asomando la cabeza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;entre las sábanas...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;porque la vida nace &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de la oposición de los contrarios, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de la lucha por definir&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;nuestros propios límites, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de la disposición de nuestro amor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;para enfrentar una batalla más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La única mentira es esa que afirma &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que el amor es un cuadro acabado, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que la felicidad es un frasco de formol. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quizás por ello tantas mentiras,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;porque quisimos ser enamorados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;sin aceptar que el infierno&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;está en cada célula del cuerpo,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que el bien y el mal,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;la luz y la sombra, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;forman la íntima sustancia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de que está hecha nuestra carne. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De todos modos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;raro muestrario de verdades éste &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que para expresar el amor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ha de recurrir a la escondida violencia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de las armas,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;a los incisivos en la yugular, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que se manifiesta en los ojos llenos de sangre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;... Extraña manera de amarse, si. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div id="humt" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;   &lt;img src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_136htn23vf2" style="width: 640px; height: 426.667px;" /&gt; &lt;/div&gt; &lt;p style="margin-left: 2.5cm; text-indent: 0.95cm;"&gt;     &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-8114334868720285393?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/8114334868720285393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=8114334868720285393' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8114334868720285393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8114334868720285393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/atenas-16-de-septiembre-acaso-una.html' title='Acaso una explicación'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-2346057772031595440</id><published>2007-09-17T10:06:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:08:32.942+01:00</updated><title type='text'>¿Qué coño es eso del amor, eh?</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tilos-Atenas, 15 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;
&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sí, eso ante lo que nos sentimos tan desvalidos, ignorantes, imbéciles; sí, señor, como de a quien no le llegan los pies al suelo, que no pisa tierra, vamos. Arbitrario, ciego, incongruente,  muy loco, un castigo agarrado al alma con uñas y dientes; imposible de arrancárselo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Qué coño es esto? ¿Puro mejunje cerebral, una droga que fabricó la especie para fines particulares?, ¿una trampa?, ¿o acaso al fin un regalo, un almohadón donde recostar la cabeza, donde soñar el resto de la vida?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;img id="z7p-" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 210.745px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_128f8ndjcfd" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hay gente que enseguida se entera de qué van las cosas, analiza, maquina, decide, pero el enamorado no, el enamorado anda agilipollado por la vida, es como un trapo viejo en manos del amante. Ya puede ella hacer con él lo que le plazca, escupirle a la cara, echarle una meadita encima, mentirle, jugar como un gato con el ratón entre los dientes, que él nada, erre que erre, cieguito. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Alguno podría decir que hablo de otra cosa, que el mecanismo que hace que uno se convierta en un imbécil de solemnidad es otra historia. Quizás hablemos de cosas diferentes, ¿pero qué es esto entonces?, ¿para qué sirve?, ¿cómo es posible que la naturaleza haya creado algo tan absurdo como una situación en donde alguien rodeado de las llamas de las calderas de Pedro Botero, de un incendio, metido en un infierno y teniendo un buen y seguro camino para escapar, un extintor a mano, el susodicho decida quedarse allí convirtiéndose en un torrezno, todo chamuscado desde las cejas al culo; allí, aguantando el temporal con los ojos en blanco y la baba cayéndole por la comisura de los labios como un memo?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una cegadora estela ocupa el lado de estribor sobre un mar agitado; vaivén de olas y brisa fuerte para acompañar esta arremetida matinal contra los demonios que le habitan a uno convirtiéndolo en juguete de alguno de esos alados seres que pueblan el planeta... sí, esa palabreja del otro día, patético. ¿Lo veis?, ahí está, basta que te descuides un poco y, pese a que te estén clavando el tricornio (perdón, el tridente) en el culo ya está uno con los ojos de alelao buscando a su tierno amor en algún pebetero rancio vestido de muselina... que a él le parecerá el celestial paraíso de Alá.  ¿A ver qué eran si no esas sirenas de Odiseo que entonaban melodías tan subyugadoras desde un peñasco en el mar como para volverle loco?, ¿o ese brebaje con que Tristán  e Isolda construyeron la fiesta del final de sus vidas? No nos queremos conformar con una vida normalita, nos metemos en berenjenales y... así nos va. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;img id="xde3" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 252.454px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_131dnf4mfgs" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y luego ese caso curioso de quien te dice muy seguro, una mujer en este caso, que ella no se enamora ni soñando y dos días después te la encuentras llorando a moco tendido porque... Cosas sin remedio, como se ve; no queremos enamorarnos pero nos enamoramos; no valen medias tintas, no cabe coger el cuchillo del razonamiento y partir en porciones las cosas, dosificar el porvenir, compartirlo con otros proyectos, no, de golpe todo desaparece, el electroimán quedó conectado, la bomba hidráulica se puso en funcionamiento y ahora no hay tu tía, la cosa te succiona, te traga, te absorbe; ya no puedes pensar en otra cosa, ni a izquierda ni a derecha, estás perdido. Y eso que no querías enamorarte, que sólo querías, acaso, un poquito de aquel pastel de cuyos efectos venenosos ya te habían hablado. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;img id="mq9b" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 331.218px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_129gxhzr2hb" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pasead por la cubierta de un gran barco como éste y observad a la gente. ¿Quién no es capaz de distinguir a kilómetros de distancia al enamorado solitario que mira el ancho mar con los ojos perdidos en el infinito al final del cual, entre prados de amapolas pasea su amada con un vaporoso vestido de tul, un sombrero blanco y una carta de amor entre las manos, que el pasajero de ojos extraviados, recostado ahora en la barandilla de babor, le envió hace días?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que no, que no hace falta vivir en el siglo XIX para que estas cosas sucedan. Miremos al pasajero de marras, ¿no veis?, no ve, no oye, aunque el barco se estuviera hundiendo no se enteraría. ¿Por qué? Por qué va a ser: está enamorado, está perdido, es un candidato más a la locura universal del amor, esa grave enfermedad para la que el estado debería prever centros especiales de rehabilitación. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;No, por favor, nada de enamorarse, prohibido, estará usted echando a perder su vida, no será usted, se convertirá en otro, un pelele, un juguete en manos de la moza de turno: seguro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;img id="de0o" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 377.337px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_132d7x6gzc7" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero vamos a ver, haga el favor, eso de que me habla, ¿es bueno o malo? El pasajero de al lado se mosqueó un tanto conmigo porque después de una hora de observarme el modo en que agarraba el bolígrafo como si fuera a burilar un acantilado, mirarme gesticular y arrugar el entrecejo (cosa natural por demás, porque lo que uno escribe lo siente pero que muy dentro, hasta el tuétano se puede decir, por lo que no es raro que uno ponga caras extrañas mientras escribe; lo que a veces llama mucho la atención a los vecinos; ahora también es cierto que si lo que estuviera haciendo fuera leer un Mafalda igualmente me lo habría detectado en la cara... expresivo que es uno). El caso es que el vecino, un hombre mayor de barba entrecana que poco antes me había sacudido con el pestazo del humo de su cigarro, se debió de sentir con alguna razón solidario con los problemas que a un servidor le debían de estar pasando por la cabeza y decidió muy amablemente pegar la hebra conmigo, no fuera a suceder que me estuviera dando algún tipo de patatús. Sus palabras fueron otras, pero lo que su mirada decía era que si me podía echar una mano; señal de que el aspecto que yo ofrecía mientras escribía lo anterior debía de ser bastante lamentable. Estaba tan excitado que me salió de golpe preguntarle si alguna vez había estado enamorado. Me miró con ojos de plato, pero enseguida le salió una sonrisa comprensiva que tenía mucho de quien se dirige a alguien que tiene posibilidades de necesitar un loquero. ¿Así que está enamorado?, fue su contestación. Pues sí, mire por donde. Y me tocó explicarle con pelos y señales mi terrible vida de enamorado... como dicen los nenes, para hacer pipí y no echar gota. Vamos, que después de media hora, el hombre, Morris se llamaba, ya estaba al tanto de todo. Sus ojos, llenos de la bruma de la neblinosa Inglaterra, asentían compasivos. Fue entonces que llevó con camaradería su brazo izquierdo a mi espalda y, acompañándolo con unos golpecitos, me dijo aquello de: pero eso, ¿es malo o bueno? Aquella salida me dejo algo en suspenso, porque enseguida el gilipollas que llevo conmigo de verdad que empezó a preguntarse si en definitiva eso era malo o bueno. Y entonces, sobre el fondo de una isla de altas colinas frente a la que atravesábamos, mis pensamientos recalaron en la imagen de mi amada y nuevamente fui presa del encantamiento de su recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;img id="w7bg" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 320px; height: 247.688px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_130ncn9x9hr" /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Jodía historia esta del enamoramiento. Me está jodiendo usted con esto (no, en inglés sonaba más educado... uno no es tan bruto), ¿sabe?, le dije, porque hace un rato lo tenía todo muy claro, aunque fuera algo perfectamente patético, pero ahora nuevamente ya no sé ni dónde estoy ni lo que quiero. Dicen que lo que hay es lo que hay, es cierto, y que uno no se arranca los sentimientos con las uñas, que como mucho hay que dar tiempo al tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Pero usted qué quiere realmente?, me interrumpió terco el señor Morris, zanjando mis divagaciones sobre el Tao. ¿Y si nos tomamos una cerveza?, opté por decirle. Y nos fuimos a tomar una beer y Morris me contó que a él lo que le levantaba dolor de cabeza era que cuando terminara las vacaciones, dentro de una semana, tendría que cortar unos cientos de metros de césped, que debe de estar hasta aquí, decía, poniendo la mano a la altura de un metro del suelo. Un buen curro, le dije. Todo, todo es un curre, añadí yo para mis adentros. Y es que si no es el césped es tu amante que te come el seso, y si no... En fin, que mientras no lleguemos a la calma esa chicha del Paraíso que prometen tanto musulmanes como católicos, no nos va a faltar diversión. Y la verdad es que pensándolo más despacio, mejor que Alá o sus otros parientes nos esperen el mayor tiempo posible, aunque haya que pasarse media vida sacándose espinas del cuerpo; ni las rosas ni los higos chumbos se dejan coger así a la brava, es cierto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="h2-l" style="padding: 1em 0pt; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px; height: 426.667px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_133gqwh2tfd" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-2346057772031595440?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/2346057772031595440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=2346057772031595440' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2346057772031595440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2346057772031595440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/tilos-atenas-15-de-septiembre-s-eso.html' title='¿Qué coño es eso del amor, eh?'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-8934698652984943218</id><published>2007-09-14T18:02:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:13:41.067+01:00</updated><title type='text'>Defensa de género</title><content type='html'>&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Tilos, 14 de septiembre &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En mi piel sentía gozosamente el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; (Pamuk)&lt;/span&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Últimamente siempre parece verano; qué gusto las campanas y la luz matinal del Mediterráneo entrando en la habitación... Sábanas blancas, paredes blancas, un pueblo todo hecho de nieve. Las voces de la calle atraviesan mi cuarto como si éstas, siendo parte de la luz, flotaran familiarmente en su interior. Hoy me despertaron las campanas. Quise madrugar para hacer una larga excursión a pie al monasterio de Agios Ioannis y a Yera, en el extremo sur de la isla, pero al final lo postergué para mañana para así dar tiempo a mi cuerpo a reponerse de la caminata de ayer. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Que los hombres necesitan de vez en cuando alguien que les defienda de las mujeres (algunas mujeres), es una verdad de perogrullo; entre las que la matan callando y alguna que otra defensora indiscriminada del género se corre a veces el riesgo de que esa luz tan necesaria que hoy inunda mi habitación termine por hacerse niebla confusa. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ejemplo al canto. Alguien, me cuentan, una mujer, que, resentida acaso con el mundo, ese problema que nos surge cuando algún desarreglo personal hace que echemos a éste la culpa de nuestros males, que va y suelta el exabrupto de que a ellos no les importo yo, lo que realmente quieren es mi coño. Y probablemente, me digo yo, también su coño, aunque sea cierto que no sólo de pan vive el hombre y que no hay que minusvalorar la capacidad que puede tener todo hijo de vecino de querer a una buena moza que se lo merezca, porque aunque “el despecho sea uno de los síntomas del amor” el amante enfurruñado y maldiciente termina, como reza el dicho de los peces, muriendo víctima de sus propias palabras. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y es que de ahí a presumir que a uno, cuando, movido por el suave murmullo de los pajaritos (pito, pito, gorgorito), la primavera de fragantes flores, o el céfiro del deseo, entra en el reducto femenino, le están haciendo un favor, es algo que tanto puede provocar las iras de un Polifemo como suscitar la suave ironía que merecen los estados de quien sueña despierta con un amor que no merece; o simplemente, por qué no, con un revolcón que le devuelva la cordura y que no está a su alcance en ese momento. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;img id="wiut" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_125g8pjwhgb" /&gt;Además, echar en el capacho de los hombres la entera libidinosidad de este planeta es algo ya tan gastado, tan propio de la hipocresía secular, que cuesta pensar que haya todavía gente que piense que las necesidades femeniles sean de rango y necesidad muy diferentes a aquella de los varones; o que pensemos que somos diametralmente distintos a todas las otras especies de animales en los que la necesidad de respirar comparte con igual prioridad la perentoria necesidad del apareamiento (eso que nosotros, como corresponde a nuestras aspiraciones de seres con pretensiones de eternidad y de altos vuelos, denominamos hacer amor para alimentar las paradojas, o para establecer distancias con el “soez” forniqueo de “los otros animales”. Recordad aquello que decían los curas para manifestar la fealdad del hecho, hacerlo como los animales; algo que pertenece ya al curioso mundo de los mitos que la represión y los tabúes sexuales -y también nuestro engreimiento diferenciador- indujo en nuestros ancestros durante siglos). Uno llega a pensar si esta mojigatería no será hija del fluído ideológico con el que con tanto afán lubricó la Iglesia la conciencia de las generaciones pasadas. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;“No digo yo que” todas fueran a echar las campanas al vuelo de voz en grito como aquel personaje femenino de Pamuk que después de haber sido forzado por toda la soldadesca en su lecho, gritaba gozosa dando gracias a Dios por haber sido saciada sin cometer pecado; pero si algo es cierto es que con excesiva frecuencia se echa en el debe de los varones la propensión a folgar como si a la otra parte del género le correspondiera solamente en tales circunstancias el sacrificado papel de servir de alivio a los varones. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Así que cuando escuchamos aquello de que todos los hombres van a lo mismo, lo que cabe pensar es que, o quien lo dice acaba de caerse del guindo, que pretende arrogarse un grado de ingenuidad impropia, o, que, acaso lo más probable, que el halo del deseo haya abandonado hace tiempo una tierra poco abonada o malamente atendida. El deseo también se esfuma cuando no se ejerce durante largo tiempo –eso dicen-; la recomendación de algunos psiquiatras de recurrir a la propia autosatisfacción cuando no es posible otra cosa, se basa precisamente en esa necesidad de alimentar el rescoldo de la hoguera para que ésta no termine de enfriarse. Ya lo decía Jesús en el Evangelio, mantened el candil encendido, no sea que el señor se presente inesperadamente y os pille desprevenidas con el fuego apagado. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y es que no todo el mundo es como Shopenhauer, que añoraba los años de la vejez, decía, porque en ese tiempo iba a encontrar al fin la paz para pensar y escribir sosegadamente sin la continua presión del sexo. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El ventilador vuelve a rumorear por encima de mi cabeza. Y de verdad, es que parece verano de nuevo. Anoche bajé a dar una vuelta junto al mar; una poca gente paseaba, otros pocos cenaban en las terrazas de los restaurantes; el agua chapoteaba junto al paseo. Alguien me puso la mano sobre el hombro; era mi amigo el inglés, ahora vestido con gorrilla de marinero. Charlamos una vez más. Lleva veinte años viniendo cada temporada a esta isla. Me echó la charla por haber dormido la noche anterior en la solitaria oscuridad de la playa vecina; le pregunto si es que hay lobos. Reímos. Me recomendó un par de pequeñas islas en el archipiélago de las Cícladas. Cuando llegamos al extremo del paseo se despidió. Mañana nos vemos. Despacito despacito me fui hacia el hotel; por el camino me compré una cerveza para acompañar la cena. Me la bebí a vuestra salud. Que tengáis un bonito día. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);" lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="iacd" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_124cchck6tc" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-8934698652984943218?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/8934698652984943218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=8934698652984943218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8934698652984943218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8934698652984943218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/tilos-14-de-septiembre-en-mi-piel-senta.html' title='Defensa de género'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-4269442231106655385</id><published>2007-09-13T17:43:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:18:05.081+01:00</updated><title type='text'>Tilos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Isla de Tilos, 13 de septiembre &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;img id="i6p1" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_117ftpprxw2" /&gt;Las olas chapotean cadentes y reiterativas sobre los guijarros un poco más allá en donde sentado contemplo la tarde. A lo lejos, detrás de la línea del mar, las montañas de la costa turca son un desvaído perfil de grises que se va apagando poco a poco con las luces del crepúsculo. Un peñasco frente a la playa, que a poco de mi llegada tenía un intenso color granate, ahora ofrece la forma de un bisonte que moja los belfos en el mar. La brisa sopla de tierra bajando de las lomas, donde los olivos, viejos y asalvajados, abandonados décadas atrás, forman pequeñas manchas de color. Unos sauces, algunos cercados de piedras donde antes se guardaba el ganado, y prados agostados donde pastan algunas cabras. No es fácil imaginar este pequeño paraíso solitario después del multitudinario aluvión de turistas de ayer. Sólo he necesitado caminar una hora para encontrarme la soledad de la playa y el mar para mí solo. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Tilos es una pequeña isla que se puede recorrer en unas pocas zancadas. Hoy, después de que atracará el ferry, opté por un camino que trepaba en la falda de la montaña próxima. La trocha atravesaba un pequeño barrio encalado en donde el juego del blanco y del azul del mar, una bella estampa rural que se repite en todas las islas del Egeo, me recordaban las costas de Túnez, unas docenas de bellas diapositivas tomadas en Cartago treinta años atrás. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Es un día muy especial. Se me ocurrió sin más cuando el barco rozaba la costa antes de atracar en la localidad de Livadia. Tras los acantilados se adivinaban ensenadas solitarias donde probablemente no sería difícil encontrar un lugar para dormir. No tengo saco, voy con lo puesto, pero el atractivo de encontrar una playa solitaria en donde pasar la noche oyendo el ruido del mar supera la posibilidad de las incomodidades. Así que me acerqué a un supermercado, me hice con algunas provisiones y tiré camino arriba siguiendo la línea de la costa. &lt;p&gt;&lt;img id="z8xj" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_120f7kcmjd8" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ahora anochece, cadencias de olas. Ni siquiera me apetece abrir un libro, mirar los versos de Carlos Marzal o seguir con la novela de Pamuk. El agua es como un sonajero, me adormila su rumor mientras miro a lo lejos cómo se van fundiendo los azules de las montañas y el mar se van apagando hasta adquirir el color más denso de la ceniza, tonos de plata vieja que no tardarán en ir cubriéndose de la herrumbre oscura de la noche. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hay demasiada gente en el mundo; eso o que  vivimos lejos de la naturaleza. Hoy me doy cuenta de lo mucho que echo menos este silencio lleno de olas, los peñascos, el duro suelo, yo solo dentro de todo esto; como amigos que se encuentran, como amados en silencio recogiendo de la brisa los murmullos de los olivos; esas estrellas que van saliendo poco a poco sobre el zenit, recordándome a quién me debo, cuál es mi mundo, a dónde debo regresar constantemente, humildemente. Porque aunque el hombre haya hecho maravillas desde el principio de los tiempos, basta una tarde, noche ya, como ésta para que todo el sosiego que la vida necesita se aglutine alrededor de un trozo de naturaleza. &lt;p&gt;&lt;img id="yrul" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 320px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_119ct83r6gt" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Una noche para soñar con los largos viajes marinos bajo las estrellas. Algo que habré de encargar a los dioses para la siguiente reencarnación; los años de la vida no da para todo. A mí en ésta no me cupo mucho más que mi querencia por los largos correteos por las montañas; espero que en la siguiente se me reserve algo del fondo marino y algunos viaje a vela alrededor del mundo; un sueño del que tiene la culpa un tal Julio Villar y su &lt;i&gt;¡Eh, petrel!&lt;/i&gt; No, nada de Odiseos, que estaba un poco loco; mejor hacerse con toda la gratuidad del mundo y vagar interminablemente alrededor del planeta a la búsqueda de uno mismo. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Preparé mi vivac junto al agua. Vida elemental: el macuto haría de almohada y una toalla de lecho. Después fue aflojarme los cordones de los deportivos, estirarme en el suelo y mirar las estrellas; arriba del todo Casiopea, más allá el Triángulo del Verano, sobre las sombras de las colinas la Osa Mayor, y encima ese río de leche por donde dicen que orientan sus pasos los peregrinos camino de Santiago de Compostela. Millares de estrellas transmitiendo un relajado sosiego a mi ánimo. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Cuando desperté la línea del horizonte había empezado a iluminarse de miel y ámbar; después el mar salió de su negrura y se hizo azul prusia; las aguas embestían con fuerza sobre los peñascos cercanos dejando tras cada golpe el murmullo de los pequeños cantos rodados que resbalaban hacia la orilla. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="c086" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;img style="width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_118gs3z56hk" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Salió el sol, la temperatura se hizo tibia, me despojé de toda la ropa. Mi cuerpo era otro elemento más entre las piedras, la hierba agostada, las olas. Fue imperativo celebrar la venida del día fornicando con la madre tierra; y cerrar los párpados y sentir el universo como un canto, como si la brisa y el agua estuvieran silbando sotovoce aquella música de Haendel para mí solo. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Más tarde apareció el inglés con el que había compartido la playa el día anterior. Me oyó comprensivo durante un rato hablar de constelaciones, de soledad, de la magnífica noche que precedió a la mañana. Una cortés cháchara de vecinos. &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Con el sol ya alto di cuanta de un poco de queso, un melocotón y medio brick de leche. Después me dispuse a mirar el horizonte. Hoy era mañana de tomar el sol en cueros. &lt;p&gt;&lt;img id="hjtm" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_122cpk66jfr" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-4269442231106655385?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/4269442231106655385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=4269442231106655385' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4269442231106655385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4269442231106655385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/isla-de-tilos-13-de-septiembre-las-olas.html' title='Tilos'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-6208925453370211684</id><published>2007-09-12T09:00:00.000+01:00</published><updated>2007-09-12T09:16:11.692+01:00</updated><title type='text'>Crónica en verso</title><content type='html'>&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;div id="ynwf" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;Rodas, 12 de septiembre&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="rj5c" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;img style="WIDTH: 640px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_97ctjpnd88" /&gt;&lt;img style="WIDTH: 640px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_96dfmzsjfq" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;b&gt;CRÓNICA EN VERSO &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿Había dicho yo que los turistas habían empezado a emigrar? ¡Ja! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Esto es Rodas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="bwvq" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_114gt537wdc" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;el turismo de masa que nos espera, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ser masa, aminorar costos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;evitar molestias, vivir cómodo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Caigo en la cuenta &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de lo rápido que va esto, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y es que los sentidos se me llenan cada mañana &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;apenas despierto; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;doy una patá y se llena la cesta de melones o versos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Así que mejor no me vuelvo a casa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mientras la curiosidad y las palabras &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no se vayan con viento fresco. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hoy, por ejemplo, son los turistas mi recreo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="mzx_" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_106gpggd8dw" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;bichos raros y curiosos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ciento y la madre todos ellos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ayer fue el mar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;anteayer los griegos de Homero &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;el sol, el otoño; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;hoy ellos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;primero un riachuelo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;luego una riada &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;todos en masa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;buscando algo con que llenar el talego &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de sus cámaras: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;palomas, muros pacientes y viejos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;algo que mostrar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;a la vuelta a casa a hijos y nietos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="gnyd" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;div id="z900" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="kodx" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;img style="WIDTH: 635px; HEIGHT: 365px" height="796" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_109cpgs78dj" width="855" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;Terribles hijos de agosto &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;como caballos de Atila &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;img id="gqvs" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_954fhfzzcw" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;arrasando el pueblo entero. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="ks5y" style="PADDING-RIGHT: 0px; PADDING-LEFT: 0px; PADDING-BOTTOM: 1em; PADDING-TOP: 1em; TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Yo llené también mi cámara &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;con esta gente de pantalón corto &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que deja pasar el tiempo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mirándose unos a otro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mientras llega la hora del almuerzo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El dinero corre, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;así que es bueno, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;sobre todo para el bolsillo de los griegos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Demasiado ruido y movimiento, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;horror, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tantos colores, tantos jubilados &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tanto italiano; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;andiamo a vedere... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y el hombre grueso de grandes entradas en el pelo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tira de la prole caravasar adentro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Uno debería sacar partido de todo esto, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="qo:0" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_113c74jwsdw" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y en ello ando esta mañana &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;después de escribir un par de cartas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y colgar aquello de la calle olía a café, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;últimamente siempre versos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por eso no me voy a casa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;pese a esa sensación de proscrito que a veces tengo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Me anima llenar los sentidos cada mañana, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ayer de hermosas estatuas, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de mar, de rostros que miran pasar la vida &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;asombrándose con sonoros ecos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de barcos de hierro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que surcan las aguas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;en las que ya desaparecieron &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;las sirenas, los aquiles, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;donde ya no hay argonautas, ni odiseos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="ilmh" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_101f9m8bg88" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Aquí ya nadie espera a nadie, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Penélope dejó la calceta, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;los pretendientes murieron; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ahora sólo aquel espectáculo del mar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;-tan hermosamente bello-, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;los viejos muros del recuerdo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mirarnos los unos a los otros, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;hacer turismo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;curiosear cómo los otros vivieron. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y por supuesto, sacarles los cuartos al turista; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;pase: seis euros subir a la torre que mide diez metros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¡Joder, seis euros! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que si fuera el campanile de San Marcos, todavía, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;pero esto... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Esa es la consigna: sacar dinero. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Cojones con el asunto, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tiempos llegarán en que nos cobren &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;por mirar al mar, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ya, ya lo veremos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Estas rosas estaban en la basura, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="j2o5" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_112htcqpjhs" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ya me imagino yo el cabreo de la moza, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;igualito que mi amiga que escribe cuentos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y que cuando le da la vena &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;a la cabeza me tira tiestos; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tirar pardiez las rosas al basurero, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿dónde se ha visto eso? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;A veces cualquier paseo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;sirve para llenar un blog de éstos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por ejemplo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;hoy he vuelto a ver a un griego &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que hablaba solo a voz en grito &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;o declamaba versos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Vi a muchos y en un principio pensé &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que andaban un poco locos, o acaso ebrios, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;pero no era eso; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;hombres de buena barriga y aspecto serio &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="o0-x" style="FLOAT: right; MARGIN: 1em 0px 0px 1em; WIDTH: 160px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_105v37rfbcv" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que hablan alto, naturalmente en griego, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;como si vendieran &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;algo que no está a la vista &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;como si se quejaran de la suegra, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no sé, acaso del presidente del gobierno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Por hoy termina esta crónica de Rodas, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mañana a esta hora estaré no muy lejos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;una isla minúscula, Tilos, que me ofrece &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;un par de caminatas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que ya me va pidiendo el cuerpo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hasta entonces, un beso. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;img style="WIDTH: 659px; HEIGHT: 345px" height="562" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_104cvv9pqf4" width="902" /&gt;&lt;img style="WIDTH: 638px; HEIGHT: 319px" height="372" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_108hftwwp8r" width="817" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-6208925453370211684?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/6208925453370211684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=6208925453370211684' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6208925453370211684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6208925453370211684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/rodas-12-de-septiembre-crnica-en-verso.html' title='Crónica en verso'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-5374625129496551740</id><published>2007-09-12T08:31:00.000+01:00</published><updated>2007-09-12T09:12:10.735+01:00</updated><title type='text'>Voraces amantes</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Rodas, 11 de septiembre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 0cm"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El blog parece que se está llenando últimamente de versos. Para mí una suerte que me vengan a visitar sin haberlos llamado. Bienvenidos y calurosamente acogidos sean. Hace tiempo que les echaba de menos. Como esto no deja de ser a fin de cuentas un viaje, y a mí los versos me parecen un buenísimo modo de dar testimonio del camino que voy recorriendo, pues aquí quedan. Ahora leo la segunda novela de Pamuk que me cayó en estos meses, &lt;i&gt;Me llamo Rojo&lt;/i&gt;; su lectura me recordó al protagonista de la anterior, &lt;i&gt;Nieve&lt;/i&gt;, un personaje, el autor en realidad, al que también le visitan los versos y que necesita echar mano en seguida del papel antes de que se esfumen. Mi papel de anotaciones es este blog de viaje. &lt;img id="ptwn" style="FLOAT: left; MARGIN: 1em 1em 0px 0px; WIDTH: 640px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_88hkxqbbcf" /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;. .&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#ffffff;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;color:#ffffff;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;b&gt;VORACES AMANTES &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Si somos capaces de eso, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;terrible entre nuestros brazos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;el llanto, abstracta armonía de la carne &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;el dolor amargo, ardiente, cortante, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;hoguera y noche al borde del mar, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;como una ofrenda a los dioses, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;libar el loco dolor del encuentro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;celebrar la carne &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿por qué ir más tan allá, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;tras el horizonte en donde duermen las penas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y la distancia es tan grande como el mar? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;¿por qué? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Eso me preguntaba esta tarde &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;cuando mi habitación azul y blanca &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;se llenó del grito ominoso y gozoso de los amantes, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;un fragor de alborotada lucha &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;en donde el drama, la comedia, la poesía, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;la extrema ternura, se devoraban a besos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y urdían el singular combate. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Singular combate, Dios, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;donde el dolor y las lágrimas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no es difícil que falten. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Como siempre una vez más &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;los extremos se tocan. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Una vida tranquila no basta a los amantes, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;lucha, ruido de armas, ausencia, incluso hambre &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;para en Ítaca poder devorarse, al fin, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;cuerpo a cuerpo como esas aves &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que sólo en la lucha descubren en el amor un arte. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Voraces amantes. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Sus voces, que a veces son maullidos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"  style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;y otras un gran río o una bendita fiesta &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"   style="font-family:'Times New Roman';color:black;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;llenaron hoy generosamente mi tarde. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 35.4pt; TEXT-INDENT: 26.95pt"&gt;&lt;span lang="ES"   style="font-family:'Times New Roman';color:black;"&gt;&lt;img id="gpzz" style="FLOAT: left; MARGIN: 1em 1em 0px 0px; WIDTH: 640px" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_87dxwrrvgf" /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-5374625129496551740?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/5374625129496551740/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=5374625129496551740' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/5374625129496551740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/5374625129496551740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/rodas-11-de-septiembre-el-blog-parece.html' title='Voraces amantes'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-7246734817470362488</id><published>2007-09-12T08:22:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:22:31.782+01:00</updated><title type='text'>Y una enorme paz los acogió</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Rodas, 11 de septiembre &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;b&gt;Y UNA ENORME PAZ LOS ACOGIÓ &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;sin nombre &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;sin espacio &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;oculto en el ectoplasma &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de cada respiro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;en la profundas entrañas  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;del silencio &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;llenando la noche &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;aullido  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;suspiro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;lo innombrable  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;escucha llorar la oscuridad &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;terrible y dulce  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;plañe la música  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;llora en silencio &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;­apagada en sus brazos  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;gozo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;gritos  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ráfagas de aire &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no existes &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;la dicha posible no existe &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;son las ranas y los gatos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que sufren &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;que se aman &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;llora &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no existes &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;son las ramas que gimen &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ruidos de madera y aire &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:white;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;abundancia absoluta  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de la naturaleza &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;respira &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no llores  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;la noche se ha cubierto  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;de una enorme paz &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;no llores  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ya pasó todo  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;ahora son las campanas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 62.35pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-family:'Times New Roman';color:black;"   lang="ES"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que tañen&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:'Times New Roman';color:black;"   lang="ES"&gt;&lt;img id="h1y0" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_84d3rzqrp7" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="yjrc" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_85d3kh2rc8" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-7246734817470362488?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/7246734817470362488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=7246734817470362488' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/7246734817470362488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/7246734817470362488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/rodas-11-de-septiembre.html' title='Y una enorme paz los acogió'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-8202580863896666030</id><published>2007-09-11T10:56:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:04.745Z</updated><title type='text'>La calle huele a café</title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Rodas, 10 de septiembre &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;

&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;




&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;LA CALLE HUELE A CAFÉ&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;La calle huele a café &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZrwKCgIBI/AAAAAAAAG7M/-0lpXfLeTG0/s1600-h/Img_0680.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108889302371147794" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZrwKCgIBI/AAAAAAAAG7M/-0lpXfLeTG0/s320/Img_0680.jpg" border="0" height="180" width="276" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;colgada de su lienzo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;se recuesta una mujer &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;como vencida de sueño. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;La calle huele a romero &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;

&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMqCgIEI/AAAAAAAAG7k/GQd2ZMjxB5w/s1600-h/IMG_0738.JPG"&gt;&lt;/a&gt;



&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Tuerzo a la izquierda &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMaCgICI/AAAAAAAAG7U/nStB6WLIwhY/s1600-h/IMG_0709.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMaCgICI/AAAAAAAAG7U/nStB6WLIwhY/s1600-h/IMG_0709.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;camino de una sombra, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;frente al mar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Calles mercados de piedra, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;el mar está lleno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Hoy desasosiega mi ánimo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;un largo hilacho de anhelo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;atados por dentro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;los pensamientos me urgen &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZs6qCgIGI/AAAAAAAAG70/xHheKmrZk20/s1600-h/IMG_0709.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108890582271402082" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZs6qCgIGI/AAAAAAAAG70/xHheKmrZk20/s320/IMG_0709.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;como un eco &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;dislocado en la distancia, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;letanía rota &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;irremediablemente vagando por las calles &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;en donde la sombra de unas huellas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;se desliza en silencio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;La calle de piedra huele a invierno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Anhelo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;intranquila vigilia &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;algunas dosis de desconcierto. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Olvidar... &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;hoy que todo huele &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;al cantueso salobre de los besos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Espero &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;quizás un día de estos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;me sobreponga &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;definitivamente &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;encuentre una playa nueva, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;el sol de una mañana saliendo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;sin cometido, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;simplemente convertido en sol &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;la mañana en otoño fresco. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Y la tarde declinará, &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMqCgIFI/AAAAAAAAG7s/thVbhW3KXCM/s1600-h/IMG_0747.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108889791997419602" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMqCgIFI/AAAAAAAAG7s/thVbhW3KXCM/s320/IMG_0747.JPG" border="0" height="182" width="256" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;y el eco de las palabras &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;será un veneno &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;que no puedes dejar de beber, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;tú y él la misma cosa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;como si la tierra &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;la hubiera cubierto &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;una pesadilla inacabable &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;un manto de sombra. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZsMaCgIDI/AAAAAAAAG7c/4f7C8Taq04s/s1600-h/IMG_0730.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;La calle huele a café&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;mis recuerdos tristemente a espliego.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;/p&gt;




&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108892639560736882" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZuyaCgIHI/AAAAAAAAG78/gRgef6kPmvc/s400/IMG_0730.JPG" border="0" /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5108892643855704194" style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZuyqCgIII/AAAAAAAAG8E/PSlVE7CAT2Q/s400/IMG_0738.JPG" border="0" /&gt;
&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;img id="iq3x" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_81f43bp8gg" /&gt;&lt;img id="p2rw" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_82cfgds96h" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;





&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-8202580863896666030?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/8202580863896666030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=8202580863896666030' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8202580863896666030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8202580863896666030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/rodas-10-de-septiembre-la-calle-huele.html' title='La calle huele a café'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/RuZrwKCgIBI/AAAAAAAAG7M/-0lpXfLeTG0/s72-c/Img_0680.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-8832009358087440176</id><published>2007-09-10T09:22:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:27:48.980+01:00</updated><title type='text'>Esto es septiembre</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:black;"  lang="ES" &gt;Rodas, 10 de septiembre &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:black;"  lang="ES" &gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ha cambiado la luz, esto es septiembre.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:black;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;(Carlos Marzal, &lt;i&gt;Metales pesados) &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt; text-align: right;" align="right"&gt;&lt;/p&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;b&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;VERSOS POCO SERIOS &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Es verdad, es septiembre, &lt;img id="g2l9" style="margin: 1em 0px 0px 1em; float: right; width: 246px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_77gqsj6fg5" height="234" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;por la mañana el viento se ha vuelto fresco, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;los turistas apenas merodean ya entre los puestos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;en esta Pedraza segoviana del Egeo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Terrible plaga la de los hijos del verano; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;cuando todo el mundo pueda viajar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;habrá que quedarse en casa, será imposible ser viajero, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;habrá entonces que buscar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;otros quehaceres donde la multitud &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;no sea un problema, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;un abrirse paso en el metro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;A la sombra de un plátano, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;un bocadillo de jamón y queso &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;y medio litro de cerveza &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;con que hacer justicia &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;a la obligada abstinencia musulmana, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;componen hoy mi &lt;img id="q18a" style="margin: 1em 0px 0px 1em; float: right; width: 246px; height: 250px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_76fgr5q3d8" height="241" /&gt;almuerzo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Comparto la sombra &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;con dos jubilados, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;de esos que ya pueden viajar como yo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;ajenos al trabajo y al tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Las guapas buscan la sombra &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;o lucen su contoneo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;fantástico espectáculo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;como para hacer desear al viajero &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;convertirse en brisa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;y burlar esa dichosa manía &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;de transformar en castillo inexpugnable un cuerpo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Una novelista que no me gusta, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Rosa Montero, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;nombraría estas cosas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;con el apelativo de patético. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Todo vale en un país libre &lt;img id="ozc:" style="margin: 1em 0px 0px 1em; float: right; width: 245px; height: 345px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_78czh5xqf4" height="320" /&gt;(es cierto) &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;no pasa nada &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;dejemos a cada loco con su tema &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;mirar de soslayo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;o soñar con un beso. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Dos italianos miran también, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;-un deporte, como se ve- &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;envueltos en la misma brisa, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;la de los besos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Enfrente un griego de melena entrecana &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;vende bocadillos por dos euros, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;e inclinada a su lado sobre el puesto, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;una chica de buen ver y falda corta, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;como un capitel de seda &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;arriba de dos fustes esbeltos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;deja ver sus bragas blancas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;por donde asoma cierto pelillo moreno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;¡ay, mi anillito de plata! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;¡ay, ay mi chochillo moreno! &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Las calles de Rodas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="color:silver;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;son un bellvedere completo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Una pena que las uvas estén verdes&lt;img id="r4e_" style="margin: 1em 0px 0px 1em; float: right; width: 241px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_79dpdrsccm" height="176" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;y el monte acaso tan lejos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Carajo,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;qué bonita está la calle,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;los ancianitos, los italianos, el griego,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;el otoño que va viniendo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Aparte usted un poco, hombre, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;que no me deja ver la calle,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;ni el anillito plomado,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;ni el bordado, na, ni siquiera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;la sombra de terciopelo negro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;Ah, sí, ha cambiado la luz,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;esto es setiembre, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Times New Roman;" &gt;pronto llegará el invierno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;" align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/b&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;" align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;" align="left"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;img id="dk8d" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_74hm2t9wc5" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-8832009358087440176?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/8832009358087440176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=8832009358087440176' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8832009358087440176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/8832009358087440176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/rodas-10-de-septiembre-ha-cambiado-la.html' title='Esto es septiembre'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-893108807224423063</id><published>2007-09-10T09:07:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:35:28.128+01:00</updated><title type='text'>Rodas</title><content type='html'>&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;div id="dhid" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;Rodas, 9 de septiembre &lt;div id="ub7r" style="padding: 1em 0px; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;Caro Guille:&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;¿Te acuerdas de Rodas, Rodas con tu brazo medusiano a cuesta, deformado y lleno de colinas opalinas, algo parecido a las Chocolats Hills de Filipinas que hace meses me invitó la Gorda a visitar; las tuyas más bien una cosa como la piel de un calamar? Uf... qué susto entonces. Tu llantina en las playas de Haifa, el hospital, medio verano posando con aquel juego de texturas que&lt;img id="obs9" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_65f2f324dz" /&gt; habría servido para un lienzo de cualquier cuadro postmodernista. Cómo recuerdo aquello. De Rodas Rodas apenas nada, cuando llegamos a Marmaris, en Turquía, que el coche casi se nos cae al agua porque los turcos eran unos chapuzas; eso y un tío que vendía algo y hacía juegos malabares y vosotros os reíais un montón... y nosotros. ¿Qué pocas cosas quedan a veces de los viajes, verdad? Aunque también es verdad que las cosas que quedan son la flor y la nata del pasado. Para qué coño tenemos que ocupar tanto espacio en la memoria; ésta es práctica, se queda con lo que verdaderamente interesa. Lo que habrá que contar a los nietos (jejeje). ¿No te has dado cuenta de que en muchas ocasiones de las que nos reunimos la mayoría de las cosas que salen son de este estilo? Así de nuestros viajes por Europa quedará el hecho de que la Gorda nunca estaba donde creía estar, que ella había soñado que estaba en Australia cuando íbamos por Viena y no había modo de sacárselo de la cabeza; o Mario perdiéndose en alguna playa del Adriático o tú con tu rabieta porque te querías despedir de nosotros y quedarte entre un huerto de chumberas con unos guajes que habías conocido dos horas antes y con los que te entendías divinamente a pesar de que todavía no eras tan listo ni avanzado para los idiomas. Todavía creo que hay diapositivas con lágrimas en los ojos que decían que preferías aquellos rustiquillos de Marruecos a tus padres... Cría cuervos... amigo. Y no digamos Mario, aquella foto testimonio como sacada de las entrañas de Biafra en los años de peor hambruna, él contemplando como un pequeño Buda entre su dedo índice y el pulgar un grano de arroz en alguna playa de Túnez después de atravesar parte del Sahara con una diarrea que no remitía. Bueno, el caso &lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;img id="c_by" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 577px; height: 488px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_57c657q3hp" height="483" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;es que no está mal que la memoria sea selectiva, así uno puede permitirse el lujo de estar siempre en lugares nuevos aunque sean viejos; me pasa con la montaña, puedes hacer decenas de veces el Pirineo de parte a parte sin recorrer nunca los mismos caminos (ójala; ay, mi rótula), porque los viejos, con tanto caminar y estar también mucho en la luna mientras se camina, se olvidan pronto (cosa ciertísima... así me pierdo yo tantas veces por ir ensimismado en exceso. Eso sin contar cuando nos perdíamos por otros motivos caminando por cualquier montaña del mundo, esa tendencia que he tenido yo por coger atajos y que vosotros deplorabais tanto porque ya sabíais en donde solían terminar mis atajos, algún bosque quemado del que salíamos todos tiznados, una selva de zarzas, una plantación de chumberas...). Un punto todo esto a favor del gusto por la novedad, quien tiene poca memoria, como yo, tiene más posibilidades de encontrar la novedad a la vuelta de la esquina. Espero, no obstante, que ésta no sea tal como para que cuando vuelva a Madrid todavía me acuerde de vosotros (je, je...) oportunidad que podría encontrar la Gorda para buscarse un padre más normal y más hogareño que yo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;img id="dijw" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_60c6m7zpdr" /&gt;Así que hoy estoy en un país nuevo nunca visitado, aunque hayamos pasado aquí una semana viajando a lo largo y ancho de la isla. El lecho sobre el que dormí hoy estaba duro como el acero, y nunca mejor dicho; clase económica: o el suelo, de acero, aunque pintado de azul, o los asientos en donde la falta de horizontalidad hacen también el sueño incierto. Preferí el suelo. Dormí bien acunado por el acostumbrado runrún de los ferries. Cuando me desperté... (¿cómo era aquella reiterativa manera homérica de comenzar algún capítulo de la Iliada y que ya me corregiste alguna vez?) la aurora de rosados dedos (¿o eran cabellos?) se alzaba sobre el inmenso mar. (El otro día leía precisamente un ensayo de Borges sobre los epítetos homéricos, en el que con buen sentido del humor llamaba la atención sobre la imposibilidad de encontrar en sus páginas livianos adjetivos con los que calificar a los ciudadanos de a pie. La desmesura homérica terminó siempre haciéndonos soñar con un mundo que parecía de otro planeta; y si no, recuerda cuando en aquel viaje de vuelta de la Capadocia y de las terrazas carcáreas de Pamukale (también allí había una buena foto del mordisco que te dio la mesusa en el brazo), cuando visitamos Troya, qué ridícula era aquella Troya de juguete; unas pocas piedras, como le digo yo tantas veces a mamá, nuestra frustrada arqueóloga familiar; era impensable imaginar en aquellas ridículas y canijas construcciones a Príamo, a Aquiles, a toda la esforzada y noble panoplia de los héroes griegos rajándose las tripas... y menos a Zeus y a Jano (¿era Jano?) folgando entre flores y verdes prados sobre las nubes, un maravilloso polvo volando como el Melquiades (¿o era otro?) de García Márquez sobre el campo de batalla, mientras el personal se destrozaba allí abajo unos a otros por mor de la bella Helena. La imaginación homérica no se quedaba a la zaga de de la autora del Génesis. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;img id="amjd" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 353px; height: 462px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_59frxg7hhs" height="817" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;La conclusión es que no hay viajero que no mienta ni escritor que no hinche las venas del relato con la fantasía de su imaginación. El fin justifica los medios. Y vaya que si lo justifica. Cuando uno lee en Homero aquello de que los caballos lloraban, es como si te diera un patatús. Las emociones se convierten en puro vapor sobrepresionado dentro de la cámara de combustión de la caldera que alimenta la lectura atónita del lector que tuvo la suerte de encontrar entre las páginas tan suculento manjar. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;En fin, Guille, acababa de tomarme mi breakfast tras llegar el ferry, muy tempranito, a Rodas, cuando decidí contestar a tu carta. Quizás esto se fue por peteneras como tantas veces. No importa. Creo que voy a buscar algunas fotos antiguas, y si las encuentro, algo que dé testimonio de pasado, las colocaré con estas líneas en mi blog. Me gusta recordaros y recordarnos en nuestros viajes que fueron los de vuestra infancia y también los de nuestro encuentro pleno con la paternidad, algo que parece ya ha empezado a sonarte bastante de cerca por lo que veo. También a mí, aunque eso de ser abuelo me temo que vaya a ser algo indigerible por mi parte, como lo fue el hecho de ser padre... algo que tardé mucho mucho tiempo en asimilar, pese a que ejerciera como tal con mi mejor voluntad. Aún hoy sigo pensando así; ser padre me sigue pareciendo algo extraño, ajeno a la naturaleza... y eso que experiencia no me falta. Quizás las mujeres lo vivan de otra manera; quizás ellas han tenido una suerte mejor en el reparto de estos papeles al poder experimentar desde el principio la maternidad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Creo que se me acaba la batería. Se encendió el dispositivo de aviso, así que me despido. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Un fuerte beso para ti y para Rosa. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Os quiero, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;span style=";font-size:9;color:silver;"  lang="ES" &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Alberto &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 26.95pt;"&gt;&lt;img id="ert_" style="margin: 1em 1em 0px 0px; float: left; width: 640px;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_64dcr8xwfx" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-893108807224423063?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/893108807224423063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=893108807224423063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/893108807224423063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/893108807224423063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/caro-guille-te-acuerdas-de-rodas-rodas.html' title='Rodas'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-2703335356497844476</id><published>2007-09-08T10:07:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:40:59.589+01:00</updated><title type='text'>La ley de la oferta y la demanda</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;
&lt;/span&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Atenas, 7 de septiembre&lt;/span&gt;

&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;img id="nzxx" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 817.6px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_51c93dskf7" /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Nuestro progreso se basa, entre otras cosas, sobre la injusticia, o dicho de otro modo, sobre la extorsión de unos sobre otros. Unos pocos ejemplos: ¿quién si no impone los precios?, ¿sobre qué base se establecen los principios de las grandes propiedades?, ¿quiénes son los verdaderos dueños de una gran parte de las tierras de Sudáfrica, Namibia, Zimbabwe: ¿los descendientes de los boers o de los ingleses, que a su vez se las robaron a los bantúes o a otras tribus? La Pampa argentina, ¿pertenece a los mapuches o a los grandes hacendados que vinieron después? China invade Tibet: la propiedad cambia de manos sin necesidad del registro de la propiedad. El rey Leopoldo y Bismarck, muy amiguetes ellos, el primero hizo de toda África Central una propiedad privada, el segundo también decidió poseer buenos pedazos en la costa este y oeste. ¿Y los precios? De risa muchas veces, nada que tenga que ver con el valor de las cosas; basta recalificar un terreno y de la noche a la mañana uno se ha hecho rico. Los listos, claro. Los títulos más notorios de propiedad son y han sido siempre los que han proporcionado la fuerza y la violencia. ¿Cómo no cuestionar la propiedad y la moralidad del sistema?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Pero el caso curioso es que el sistema funciona –más o menos-. Porque los otros, los que prometen justicia y reparto equitativo, ya se ve en qué acaban, o a cambio de qué precio pretenden administrar la justicia. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Cuando esta mañana le digo al dueño del hotel donde me hospedo que los precios del cartelito de la habitación no corresponde con lo que está cobrando, me contesta con aspecto bravucón de quien está por encima de las circunstancias, que él sabe muy bien la cantidad de dinero que puede obtener de mí por la habitación, que no necesita ningún papelito. Entrar en una discusión un poco divertida, sin las marras del mal humor, habría requerido por mi parte más inglés del que conozco; así que casi le tuve que dejar con la palabra en la boca. Estaba bien en el hotel, un lugar céntrico y tranquilo con balcones a una calle peatonal; no me convenía seguir el hilo a sus bravatas que iban acompañadas, tras mi silencio, con el gesto de devolverme el dinero correspondiente al pago del día con la evidente intención de mostrar que si no me interesaba podría buscarme otro hotel. Estamos en temporada alta; le sobran clientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Incidentes así los hubo naturalmente a montones durante todo el viaje. El precio del taxi de Nairobi que me llevaba al aeropuerto se multiplicó por dos a las tres de la madrugada. La noche que llegué a Singapur discutí antes de subir al taxi con el conductor, hasta que llegué a la evidencia de que llevaba razón, a esa hora de la noche le sobraban clientes para llenar el taxi: tuve que pagar tres veces más. Durante el trayecto me fue mostrando la cantidad de brazos que levantaban inútilmente la mano para parar un coche. Lo que en realidad me estaba diciendo era que por qué no iba a cobrar lo que cobraba si la gente lo pagaba. Lo llaman la ley de la oferta y la demanda. Hay hierbas que crecen solas sin que nadie las plante, leyes paralelas a las otras que no es raro que de hecho tengan mucha más fuerza que la que rigen en los tribunales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;img id="eunx" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 426.667px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_52fkk66qgv" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Ahora, como me conozco y sé que mi reacción “natural” es proclive a meterse en líos, en pulsos inútiles con la realidad, mi “domesticación” continua pasa últimamente por contar hasta ciento cincuenta antes de responder; y en el caso de hoy el imponerme encima estas reflexiones que me ayuden a rebajar el nivel de adrenalina que me sube por dentro (dichosos los flemáticos), a no pelearme con el mundo y a entender que las cosas no siempre funcionan con el metro de medir usual, por muy poco lógico que nos parezca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Además, he comprobado que el trabajo de tragarme de vez en cuando un sapito le hace bien a cierta vena de intolerancia que alguna vez me sale. Así que sigamos la ley de la oferta y la demanda; a fin de cuentas, pese a su injusticia nuestro mundo mal que bien funciona bajo ella (incluso muy bien en ocasiones). Los últimos países que visité en los que ésta no era la regla al uso, Zimbabwe y tiempo atrás en Cuba, la vigencia de otra regla diferente a la de la oferta y la demanda me obligó a adelantar mi salida del país. A mi cuerpo no le va bien un clima de falta de libertad; así que puestos a elegir prefiero esta dichosa ley a ver mediatizada mi libertad, algo mucho más valioso que esa dudosa justicia igualatoria en donde puede darse que tuviera que pedir permiso hasta para estornudar. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;No es muy difícil llegar a tristes, o simplemente paradójicas consecuencias; ésta: la certeza de que sin extorsión de unos sobre otros,  sin injusticia, nuestro grado de  progreso sería mucho menor. En la escuela enseñamos a no fomentar la competencia, igual que enseñamos a no ser hipócritas, cuando en la vida real el cinismo y la hipocresía son la norma; pero sin competencia de hecho nuestras facultades parecen que quedarían adormecidas (si ayer Barea echaba mano de la guerra para evitar que la población de un país se convirtiera en momias, con más razón fomentar la competencia: marica el último, el que no corre vuela, o camarón que se duerme se lo lleva la corriente); nuestras facultades quedarían adormecidas y los listos no harían su agosto. Pero, claro, tampoco nosotros recibiríamos el beneficio que se desprende de la búsqueda continua de medios para hacernos gastar... y ellos embolsar beneficios, porque es de ese modo como funciona la economía y no de otro. Tampoco pasa nada porque Vodafone me facture un puñado de llamadas desde el otro lado del mundo que no he hecho, o que el taxista saque algo más de dinero, o que el hotelero aumente sus beneficios a mi costa. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Dicen que la economía va mejor cuando el dinero cambia de manos rápidamente. Y si eso beneficia a todos, pues más razón para incentivar las injusticias del sistema. A fin de cuentas ya nadie mete el dinero bajo un baldosín, y menos los grandes especuladores. Así que, contribuyamos a que el dinero circule; de ese modo mato dos pájaros de un tiro, primero ya no tendré necesidad de enfadarme, ni reclamar, cuando me engañen, y, segundo, estaré haciendo patria con eso de contribuir a que el dinero viaje a gran velocidad. &lt;/span&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Espero en cualquier caso que tarde o temprano algo de beneficio me llegue. De momento sigo creyendo que le debo mucho a esta sociedad capitalista y farrullera de unos pocos listillos que al final de todo han sido capaces indirectamente de hacer una notable aportación al “progreso” general.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="margin-left: 40px;"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;Hay que ser agradecidos, leñe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;&lt;img id="zxf9" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 426.667px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_53gk7bx9m6" /&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;
&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-2703335356497844476?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/2703335356497844476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=2703335356497844476' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2703335356497844476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/2703335356497844476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/atenas-7-de-septiembre-nuestro-progreso.html' title='La ley de la oferta y la demanda'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-6742420554323826465</id><published>2007-09-07T17:50:00.000+01:00</published><updated>2007-09-22T20:47:08.895+01:00</updated><title type='text'>Praxiteles</title><content type='html'>Atenas, 7 de septiembre

Cuando subí la persiana corredera que cerraba el óvalo de la ventanilla del avión, lo que apareció, hiriente a la retina como un alfilerazo, fue el desierto blanco, el gran desierto inundando con su saturada claridad. Un intenso cielo azul flotaba sobre la línea blanca del horizonte; debajo era la inmensidad quemada de la tierra y sus grandes lagos de sal flotando junto al sueño de los pasajeros en la madrugada donde hasta ese instante sólo había oscuridad y tranquilo vibrar de motores. La nada igual blanca de la arena, donde el tiempo se repite a sí mismo eternamente idéntico, ejercía un efecto de inquietud sobre mí. Cerré los ojos. &lt;img id="u3k_" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_44d6h6rwc5" height="389" width="584" /&gt;Por mi memoria pasaron algunas recuerdos de muchos años atrás; se trataba de un desierto más amable entonces. Después salté a Atenas y me encontré con ella, precisamente allí, sentada sobre la basa de una columna al sol del mediodía, donde nuestras miradas se habían cruzado treinta años atrás. Hacía mucho calor entonces, yo había desistido en la idea de visitar el museo de la Acrópolis y me había cobijado bajo la sombra del Erecteion donde las cariátides contemplaban serenas y ausentes el ir y venir de los turistas. Reparé en ella, en su escote generoso y, cuando nuestras miradas se cruzaron, ella sonrió levemente. Yo devolví un tanto azorado la sonrisa. Una vez más el tímido perdía terreno ante la espontaneidad complaciente que cualquier momento del día podía ofrecerle. Lo cierto es que aquella escena quedó fijada en mi memoria y ahora volvía a aparecer llena de la nostalgia que originan los hechos para los cuales no tuvimos una conducta acorde con nuestros deseos. Pasa el instante y luego recordamos toda la vida ese tren perdido, imaginamos cien veces qué hubiera sucedido si aquel golpe de timidez no hubiera existido, cómo aquella sonrisa y aquellos ojos habrían podido seguir el curso lógico de los encuentros, la cuesta abajo de la curiosidad.
&lt;img id="o-sy" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_45dvtzbqc5" height="525" width="343" /&gt;No faltan oportunidades en los museos para observar a través de las esculturas o los cuadros otros motivos no menos interesantes que los que propiamente se exhiben; aquella calurosa mañana de agosto, bajo la sombra del Erecteion da testimonio de ello; mi recuerdo retuvo no muchos detalles de la Acrópolis y sí mucho de la interpelación de unos ojos oscuros de una desconocida que se habían encontrado los míos. Todos los visitantes formamos de alguna manera también parte del entorno global del espacio del museo. El museo es un espacio interactivo donde visitantes anónimos toman contactos unos con otros ya sea a través del objetivo de la máquina, ya con el rabillo del ojo que persigue invariablemente, junto a las obras de arte, el gesto, la belleza, la expresión que muestra la relación que está estableciéndose entre el espectador y la obra, o entre el espectador y otros espectadores. En los museos mi cámara recoge invariablemente alguna de estas circunstancias. Espío, vamos, a los otros; me encanta mirarlos. De hecho la calle es asiduamente un museo; y con más razón si la calle la frecuentan gentes heterogéneas de diferentes partes del mundo.
&lt;img id="up:_" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_42dq7xs8gn" height="262" width="341" /&gt;Al día siguiente fueron las salas de la exposición monográfica de Praxiteles, en el Museo Arqueológico Nacional; por cierto, una lotería encontrarse con una exposición semejante. De golpe estar frente a la famosa curva inguinal que caracteriza la posición algo indolente de las caderas de la mayoría de las esculturas masculinas de Praxíteles. Los modelos de Praxiteles posan despreocupados y llenos de voluptuosidad frente al escultor, están lejos de vivir las convulsiones de un momento dramático que pueda parecerse de lejos a un Lacoonte y sus hijos, por ejemplo. La vida debía de ser fácil entonces; cosa rara siempre en cualquier momento de la historia que siempre tiene tendencia a llenarse con los hitos de las grandes calamidades y las guerras, como si los hombres no fuéramos capaces de vivir al margen del conflicto, ese que autores como Junger o Barea no dudan en considerar como un mal necesario que despierta la voluntad y nos quita el adormilamiento de encima. Merece la pena la cita de su libro, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La forja de un rebelde&lt;/span&gt;, un recorrido por la experiencia personal del autor en los tiempos de la guerra última nuestra. El miedo, la angustia, también física, que le llevan cerca de la locura son algo fácilmente imaginable en la vida española de los años 1936-39. Dice en algún momento: “La guerra ha arrancado a España de su parálisis, ha sacado a la gente de sus casas donde se estaban convirtiendo en momias...” ”Seremos los más fuertes, mucho más fuertes que nunca, porque se nos habrá despertado la voluntad”. &lt;img id="hvdn" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_46djr34hf6" height="556" width="420" /&gt;Una idea conturbadora que comparte también Junger en su obra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tormentas de acero&lt;/span&gt;. La posibilidad de que los pueblos eviten convertirse en momias corre, parece, peligrosamente de la mano de hechos llamados a exterminar a una parte importante de la población; el dolor, la muerte, los sufrimientos indecibles como estimuladores de nuestras capacidades; la guerra convertida en incentivo para resucitar la voluntad; el instinto de vida, adormecido tiempo atrás, propulsado, exacerbado ante la cercanía del instinto de muerte. Y paradójicamente parece que no les faltaba alguna razón a estos autores, dándose, además, que los amantes de la vida suelen ser los que más se exponen al riesgo de perderla; esa era la filosofía de los escaladores de montañas, los exploradores, los pioneros de toda condición; aunque, también hay que decirlo, tampoco parece que sea una condición sine qua non. Ni Sócrates, ni Platón, ni la mayoría de los filósofos de la Grecia Clásica fueron a la guerra o vivieron situaciones violentas, como no fuera la muerte del primero; más bien la vida de Sócrates es la de quien no necesitaba de estímulos tan salvajes para dejar de ser una momia; todo lo contrario, la vida parecía discurrir en un largo y prolongado diálogo consigo mismo y con los demás en donde no faltaba el vino y los sofisticados placeres de la mesa y la cama.
&lt;img id="whu_" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_41f8qpcx9h" height="559" width="415" /&gt;Praxíteles. El efebo de Muerte en Venecia, de Visconti -otro encuentro- (la imagen adjunta), aquí con plumíferas alas de ángel,  presidía el centro de una de las salas; un hermoso cuerpo que uno no duda en comprender que llevara a la muerte a Aschenbach, cuando todo la degradación del mundo había caído sobre él en el delirio por alcanzar la belleza inasible que crecía en Aschenbach hasta llegar allá donde los extremos se juntan y la muerte representa la confirmación de un anhelo imposible. Me prometo volver a ver Muerte en Venecia cuando vuelva a casa.
Quedé un buen rato prendado frente al fantástico erotismo de la túnica adherida al cuerpo. En Praxíteles el canon de belleza  parece encontrarse en el cuerpo masculino, desinhibido, mostrándose en lo que es, hermosura hasta el llanto –Aschenbach-, doloroso, en tanto que el placer máximo sólo puede conseguirse más allá del dolor; acaso en la muerte. Esa idea de los dioses innombrables, de los soberanos orientales con los que no cabía cruzar la mirada so pena de muerte. Algo así la belleza inalcanzable. Pero, si además junto a la belleza irrumpe este tremendo erotismo, los paños húmedos del mármol deslizándose sobre los pechos y el estómago de esta mujer, el efecto es indescriptiblemente desasosegante y hermoso.
&lt;img id="p4ww" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_38cmf4ppdt" height="343" width="432" /&gt;La sala estaba llena de cuerpos. ¿Por qué tendremos tanto miedo al cuerpo? Todas las iglesias del mundo anatemizándolo, exiliándolo. Dan ganas de llorar. ¿Por qué has de buscar la felicidad en el otro mundo, si lo tienes al alcance de tus manos, en tu propio cuerpo, en el cuerpo de un amante, si está al alcance de los ojos en la calle? La belleza del mundo y los cuerpos. Con eso debería bastarnos. La belleza es lo único que perdura. En las salas de este museo está la prueba, dos mil quinientos años y todavía ella es capaz de inundar nuestro cuerpo de emoción. Si algo queda de los dioses y diosas de entonces es precisamente eso, la belleza de sus cuerpos. Aquí están, Hermes, Afrodita, Dionisos, toda la legión del Olimpo de entonces; sólo quedan sus cuerpos, la belleza.
&lt;img id="r48s" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_47hgpvsspk" height="399" width="599" /&gt;Al final de la tarde subí a ver atardecer sobre el promontorio cercano a la Acrópolis; la temperatura era extremadamente agradable mientras el sol iba desapareciendo cálido por poniente. La mujer del escote generoso y la sonrisa leve no estaba allí. Sobre un gran valle rodeado de colinas, se extendía la mancha crema y algo monótona de la ciudad. Una ciudad debería diseñarla un pintor con libertad para poder jugar con los volúmenes y los colores, algo sumamente bello en cuyo lienzo pudieran convivir dos mil quinientos años de civilización. No hay belleza que sea de una época, la belleza está más allá del tiempo; sólo haría falta encontrar al genio que supiera crear volúmenes, desarrollar escorzos sugerentes y estructuras armoniosas, donde el siglo de Pericles pudiera convivir con la atrevida arquitectura de nuestros días. Yo edificaría algunos rascacielos en esta ciudad, unos trazos atrevidos que sobre el lienzo de la tarde que dieran d&lt;img id="a1c." style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 280.237px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_48c5xx97c8" /&gt;iversidad y ritmo al&lt;img id="gsfr" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; width: 640px; height: 613.034px; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_49gvg6qng5" /&gt; conjunto.&lt;img id="f-01" style="margin: 1em 1em 0pt 0pt; float: left;" src="http://docs.google.com/File?id=ddrxptj8_39c77cr5zx" height="383" width="575" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-6742420554323826465?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/6742420554323826465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=6742420554323826465' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6742420554323826465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/6742420554323826465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/atenas-7-de-septiembre-cuando-sub-la.html' title='Praxiteles'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4173549943636522955.post-4838146117548335344</id><published>2007-09-06T10:09:00.000+01:00</published><updated>2008-11-15T08:30:05.154Z</updated><title type='text'>Versos, gaitas y gaiteros</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(192, 192, 192);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Atenas, 5 de septiembre

&lt;/span&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rt_IYKCgHNI/AAAAAAAAGyg/ZfoLzEh4YAQ/s1600-h/Img_0141.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rt_IYKCgHNI/AAAAAAAAGyg/ZfoLzEh4YAQ/s400/Img_0141.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5107020819798695122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;

&lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm;"&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;VERSOS, GAITAS Y GAITEROS&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;Hoy se me antoja &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;que no debería escribir otra cosa que versos,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;versos malos por supuesto,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;porque tratar de decir la realidad&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;organizar las ideas&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;tirar de la cuerda sobre el brocal del pozo &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;para obtener el agua necesaria&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;la clarividencia suficiente,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;se me parece un trabajo árido &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;del cual cabe esperar exigua recompensa.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;Decir como quien hace música,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;música que suene,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;sólo un referente para encontrarse de bruces sobre la tarde&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;en un lecho de sábanas limpias&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;gozando todavía de las notas que quedaron atrapadas &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;entre las horas del día &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;como bruma entre los árboles&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;como perfume de jaras en flor.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;Decir si cabe de qué está hecha esta suerte de laberinto &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;donde no faltan ni las sirenas&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;ni las calles llenas de gente,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;donde la amable temperatura del Mediterráneo&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;invita a holgar y mirar la vida serenamente.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;Escribir palabras sin método&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;que convoquen los pensamientos y las emociones&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;alrededor de una cerveza a la hora del crepúsculo;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;sin demasiado empeño,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;que las palabras tengan el peso del aire&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;que sirvan para acariciar,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;para decir te quiero, por ejemplo &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;-¿qué mejor caricia que eso?-,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;para nombrar a las constelaciones y a las flores,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;acaso, para matizar y pintarle &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;con los lápices de colores un copete de nieve&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;al silencio.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;No nos enfademos,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;acaso tuviera razón ella &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;y las palabras no valgan un pimiento,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;un decir que existo tan solo;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;y eso porque me lo pide el cuerpo,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;que si no, ni eso.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;Tumbado panza arriba,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;hoy aquí mañana allá&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;dedicarse única y exclusivamente a escribir versos.&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;Buena vida, sí señor, &lt;/b&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;aunque eso no te libre del trabajo de vivir,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt;&lt;b&gt;que los versos son como las gaitas,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;necesitan viento y gaitero que las toquen;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm; color: rgb(51, 51, 51);"&gt; &lt;b&gt;algo más que palabras y buenas intenciones,&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-left: 1.25cm; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);"&gt;me temo.&lt;/span&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 1cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style="text-indent: 0.95cm;"&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style=""&gt;
&lt;/p&gt; &lt;p style=""&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p style="text-indent: 1cm; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1cm; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rt_Gd6CgHLI/AAAAAAAAGyQ/cYl5sfNDxnU/s1600-h/Img_0458.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rt_Gd6CgHLI/AAAAAAAAGyQ/cYl5sfNDxnU/s400/Img_0458.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5107018719559687346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style="text-indent: 1cm; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p style="text-indent: 1cm; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4173549943636522955-4838146117548335344?l=caminodecasa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://caminodecasa.blogspot.com/feeds/4838146117548335344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4173549943636522955&amp;postID=4838146117548335344' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4838146117548335344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4173549943636522955/posts/default/4838146117548335344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://caminodecasa.blogspot.com/2007/09/atenas-5-de-septiembre-versos-gaitas-y.html' title='Versos, gaitas y gaiteros'/><author><name>Alberto de la Madrid</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/TDsu0Qs2zOI/AAAAAAAAmpE/moA3q_GMJCg/S220/Albertoww.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pYO216L2NYs/Rt_IYKCgHNI/AAAAAAAAGyg/ZfoLzEh4YAQ/s72-c/Img_0141.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
